9 de junio de 2019

LA MEDITACIÓN TAOÍSTA


Primera Parte
 
Antes de que monjes budistas llegaran a China portando sus textos desde India, en China, los taoístas meditaban de rodillas, sentados sobre sus talones. Se cuenta que un emperador de tanto acercarse a un maestro casi se cae de cabeza. Hoy día, con o sin ayudas, aun la utilizan. Se sabe que los monjes chinos, al ayudar a traducir los textos budistas, los reinterpretaron de acuerdo con su formación taoísta. Al hacerlo encontraron muchas similitudes y, en este intercambio, se fue generando lo que sería el Ch’an, que, al pasar a Japón, se llamó Zen. El budismo Zen adopta una nueva modalidad de meditación llamada zazen. O sea meditar sentados con las piernas cruzadas por horas en silencio. 



Digamos que el taoísmo es radicalmente opuesto al Confucionismo, y parcialmente al Budismo. El principal concepto del Confucionismo es “jen” traducido como “amor” o “sentimiento hacía el prójimo”. El filósofo Mencio, de la escuela de Confucio,  sostenía que “jen” era la mente del hombre, la parte racional, la consciente habilidad humana para discriminar y determinar las cosas. El primer paso para lograr la naturaleza racional consistía en cumplir con las obligaciones morales, más allá del interés personal, sin ulteriores motivos. Esta actitud se la traduce como honradez o rectitud, también como “integridad”. Para aplicar esta norma, como un standard de conducta, establecieron todo tipo de reglas. Y, como las reglas atan, al obstruir la iluminación, pervirtieron la idea original. 



El mundo gira. Nuevas situaciones originan nuevas interpretaciones. ¿Cómo resolverlas? Para determinar lo que es propio o impropio se debía aplicar “chih”, que significa “sabiduría.” Por ello Confucio sostenía que el hombre “chih” está libre de confusión. Estas ideas dieron origen a un sistema racional de grados de simpatía entre los hombres. Produciendo una separación entre superiores e inferiores, diluyendo “jen”, el amor. Por esta razón los taoístas declaraban que había que eliminar el “jen”, para que la gente volviera a amarse nuevamente sin distinciones ni graduaciones. Digamos que Tao era un concepto muy fuerte en china, tanto que al evangelio según Juan se lo tradujo: “En el principio era Tao y Tao era con Dios y el Tao era Dios.” Siglos antes de Confucio, el Tao era un concepto ideal entre los chinos. 



En el texto Tao-Te-King, su autor Lao Tse, identifica a Tao como el Uno, el cual es invisible, inaudible, insondable. Es el mismo Uno, pasado, presente y futuro; abraza la forma y lo informe; el ser y también el no-ser. Por lo tanto el Uno es la unificación de la dualidad y la multiplicidad. Es el Uno sin opuesto, infinito y que no cesa. De esta forma el taoísta hace una síntesis de los opuestos. Esta es una de las principales características del taoísmo: no rechazar sino integrar los opuestos. 



La unificación de los opuestos en uno la explicaban con la rueda de un carro. Tiene muchos rayos algunos opuestos a los otros, pero en el centro forman la unidad; también mediante el ejemplo de los vasos y la arcilla. De la nada, del vacío, viene la función y se forma el vaso usando arcilla. En este caso de la unidad proviene la multiplicidad. El Tao todo lo abarca, todo lo penetra y está en todas partes. 



Lao Tzu, para superar Jen propuso Tz’u que significa la fuente primordial del amor, la raíz de la compasión. No basado en principios racionales. No  se pueda llegar a él mediante la diferenciación y la discriminación. Por el contrario es intuitivo, no utiliza el pensamiento lineal racional, pues se llega de manera no consciente. Está más allá del proceso intelectual, en esta dimensión de no tiempo ni espacio, Tz’u es infinito. Por ello la enseñanza es sin palabras y se trasmite sin explicaciones. El conocimiento intuitivo no se puede trasmitir, llega por sí mismo como la luz que se enciende con una llave. La iluminación no se alcanza mediante pasos sucesivos, se produce en forma instantánea o no se produce. 



La meditación se concreta mediante la “perfecta quietud”. Lograda la misma desaparece todo signo del mundo exterior, como la propia voluntad. Se logra la realidad absoluta en la dimensión del gran infinito, el reino del no-ser. Se puede entrar en el no-ser a través del estado de quietud o a través del conocimiento intuitivo. En ese estado ningún pensamiento perturba y cualquier signo de limitación o condicionamiento desaparece. En medio de la oscuridad aparece la luz radiante, entonces se dice que “la flor dorada” se abre y purifica el corazón y el cuerpo. Esta es la forma en que se logra una visión de la propia naturaleza. Hay un concepto simple pero bello en el Taoísmo, luego de la iluminación del Nirvana la experiencia no termina allí sino que el individuo debe continuar con las actividades diarias. Un dicho común lo expresa así: “En acarrear agua y cortar leña—en eso consiste el maravilloso Tao.” La felicidad de las cosas simples es tan mágica y trascendente como el éxtasis de la ascensión. Como un mundo se encuentra en un grano de arena, la celebración de toda una vida se encuentra en cualquier acto simple. Las personas más puras lo experimentan y se gozan en su ser siendo algo entre algo. 



En la tranquilidad del estado del no-ser, se fusiona un elevado grado de realidad. Allí se produce una unidad espontánea, esta es la fuente primordial de la creatividad. El filósofo Chang Chung-yuan cita un poema del siglo octavo que dice:


 


El ganso salvaje vuela a través del largo cielo arriba.                                 
Su imagen es reflejada sobre las heladas aguas abajo                          
El ganso no pretende proyectar su imagen sobre el agua.                  
El agua no quiere poseer la imagen del ganso. 





Esta es una metáfora de la creatividad, como un reflejo sin ninguna intención. Pues el ganso no pretende proyectar su imagen, ni el agua de reflejar su imagen. Es un momento de pura belleza reflejada en una fusión de espacio como tiempo y tiempo como espacio. Se funden en un punto absoluto en el cual emerge lo creado. Nuestras mentes son espejo del Creador reflejando el aquí-ahora de la creación. Esta creación como reflejo puede ser comprendida solamente a través de la intuición individual. 



Sin olvidar que previa a la meditación está la respiración. En conclusión la meditación taoísta puede definirse como una no-meditación: una meditación sin voluntad ni representación, un morar en la quietud del vacío, la nada de la que surge la creatividad. La mente es un espejo que refleja sin apropiarse ni contaminarse de las imágenes reflejadas. El ego encadenado a mil deseos se transforma en un ser libre de ataduras. Vuelve a la unidad primordial, es uno con el universo. Al espejo de la mente hay que mantenerlo limpio y pulido. Aquellas personas que pueden reflejar las condiciones cambiantes del día como lo hace la naturaleza sin proponérselo y sin esfuerzo alcanzan la luz del Tao; la generadora de creatividad, harmonía y tranquilidad.

©Pietro Grieco

22 de marzo de 2019

AVISOS PARA DESPERTAR (Close Calls)



LLAMADAS CERCANAS (Close Calls)



Cuando una persona tiene una experiencia dura, cercana a la muerte, si sale de ella, en inglés se usa la expresión “close call”, literalmente “una llamada cercana”, cuyo significando es que salió por muy poco. Por ejemplo. “escapamos de la casa en llamas y nos salvamos por un pelo, fue un close call”. Otra expresión, luego de un accidente  o una operación compleja, en la cual casi se pierde la vida, el médico dice: tuvo un “close call”. O sea te salvaste por muy poco, también fue una advertencia. ¿De qué? Sin duda de morir o pasar a otro estado. Si alguien salió de estar varios días en coma, tuvo un buen close call, “aviso” del más allá, o de la profundidad de la propia conciencia. Una advertencia de que la vida no es eterna en las condiciones presentes, sino que está sujeta a cambios y a veces muy drásticos. Los avisos (o close calls), son avisos específicos de algo que debemos cambiar. 





Una persona muy querida estaba de vacaciones con su esposo. Un día recibió una llamada de un familiar lejano informándole que había fallecido su última hermana viva. Esa noche le pidió al esposo regresar de inmediato. El esposo sorprendido le preguntó la razón. Su respuesta fue concluyente: “Sé que ahora me toca a mí, me tengo que preparar; es la señal que esperaba”. Regresaron a su hogar, en otra ciudad, y comenzó a ordenar sus pertenencias, su testamento, sus actividades. A los pocos meses falleció en oración, previo paso por un hospital y donde le dieron de alta el mismo día, pues no le encontraron nada grave. Un vecino del esposo, un cirujano retirado, lo consoló de esta forma: “Mi experiencia es que algunas personas cuando llegan a cierta edad, sienten que la muerte está cerca y deben prepararse”. Le relató que su misma madre al regresar del trabajo le dijo un día le dijo: “Mañana vas al banco y retiras todo el dinero de mi cuenta y lo pasas a la tuya”. Él se resistió, diciéndole que no tenía ningún sentido hacer algo así. La madre le dijo con firmeza (como él no la había visto antes), que no discutiera con ella, que fuera y lo hiciera como ella le pedía. Él lo hizo y a los pocos días su madre falleció tranquilamente en la cama.




Los avisos, o close calls, son importantes recordatorios de que, si bien hemos pasado por el fuego, el terremoto o una inundación, y salimos ilesos,  nos dicen que la vida humana no es eterna, que somos frágiles, que la abandonaremos en algún momento. “Sin ningún apuro”, decía un humorista. Pero, mejor no perder tiempo repitiendo las mismas experiencias, sino dejar atrás conductas y cargas que conducen a las llamadas cercanas o avisos.




Un día una amiga de décadas, me mandó un aviso: “Si me vienes a ver te espero”. Tenía 104 años. Ella leía mis escritos y cuando no podía por su vista debilitada, le pedía a algunas de sus amigas, que le leyeran. La fui a ver al año siguiente, pues vivía en una parte distante del lugar en donde habito. Estábamos a unos 14.000 km de distancia. Me acompañó un amigo pues ella  estaba viviendo en un hogar de ancianos. Estuvimos charlando  un buen rato. Fue encantador. Entonces me miró y me solicitó que orara para que su tránsito fuera armonioso. Después me dijo: “Bueno, ciao”. Solté su mano y le dije “Ciao”. Ambos sabíamos que sería la última vez que nos veríamos. Al año siguiente a los 106 años falleció.


Un científico, investigador y estudioso de la espiritualidad que había atendido a varios de mis seminarios y retiros, decidió con su esposa mudarse a un hotel-hogar con residencia asistida. Eso significaba vender su casa y dejar muchos bienes queridos, dado que el nuevo lugar era mucho más reducido. Cuando ya se habían mudado, un día le dijo a su esposa que iba a dormir la siesta y que no le molestaran. Cuando ella lo fue a ver, ya había muerto en su sillón preferido. Tengo la firma convicción de que tuvo un aviso y, el cambio fue para dejar a su esposa en un lugar más seguro, y poder partir en paz.

Si el pensar y actuar como actuamos nos condujo a la dura experiencia de la que salimos ilesos pero con una advertencia, no es como para ignorar lo que le vida nos está diciendo. Sino que debemos escuchar y tomar las medidas para no terminar en otro hospital.


Una amiga fue a ver a un especialista por unos análisis y la entrevista tuvo un giro inesperado. Le informó que tenía una enfermedad terminal. Preguntó cuánto tiempo le quedaba. La respuesta fue “Unos seis meses”. Agradeció y se fue. Camino a su casa con el corazón agitado decidió detenerse y entrar a un restaurante sobre el mar. Allí decidió qué pasos debía dar y en qué orden. Lo primero fue avisar a sus hijos, en otros estados. La segunda poner en orden sus papeles, sus finanzas y sus bienes para no dejar problemas a sus herederos. Lo tercero cómo debía prepararse para enfrentar su muerte.
Contactó con un amigo para que le ayudara espiritualmente. Éste le dijo que la vida es eterna y que no debía aceptar la idea que debía irse ya, su presencia era necesaria para su familia y sus amigos. Su ser era espiritual y no se podía enfermar y morir por un dictamen médico. Podía trascender este estado de existencia sin estar enferma. Le ofreció meditar y orar juntos. Ella ajustó su dieta y abandonó actividades no relevantes para su presente condición. Estuvieron orando por semanas. Cuando se acercaba la fecha de su muerte, no tenía más problemas, estaba sana. Años más tarde la hija también se enfermó de cáncer y, dada su experiencia, le ayudó a superarlo. Incluso corrieron juntas una maratón. Inesperadamente su hijo, que estaba bien, falleció de un ataque. Fue un shock, también lo superó. De esto han pasado años y sigue viva.

J. Krishnamurti en el video ¿Qué es la muerte? Sostiene que todo es causa y efecto, como resultado de “lo que siembras segarás”, en este estado o en un estado futuro. Muchos de los problemas humanos de deben a los apegos a personas o conflictos. El aspecto principal es que a las personas nos cuesta el desapego, por lo tanto seguimos sufriendo por no querer largar los apegos. El resultado según el Dalai Lama es que los apegos producen enojos y ellos son destructores de la armonía espiritual y física.

La espiritualidad no es una píldora para calmar los nervios. Tampoco un tratamiento de cosmética de la personalidad. En vez de buscar soluciones invasivas superficiales materiales o mentales, la espiritualidad incita a buscar la solución desde el interior del ser. Desarrollar la propia fuerza mediante la energía del espíritu. La espiritualidad es una forma de vida que camina asumiendo los problemas enfrentándolos. No escapa de los desafíos, sino que los utiliza para despertar, elevarse y purificarse.


Sabemos que debemos estar preparados, no para escapar de la muerte, sino para atravesarla con integridad y siendo conscientes de alcanzar otra dimensión del ser.

 


Los avisos son bendiciones pues nos despiertan 
a tomar otro rumbo para avanzar con paz y 
armonía hacía la perfección del ser.  


©2019/Marzo Pietro Grieco




10 de diciembre de 2018

YO SIEMPRE TENGO RAZON Y TU ...TAMBIEN

La mayoría de los problemas del mundo surgen porque el yo, el ego cree siempre tener razón. Ningún ego actúa contra su razón. El enigma es que el “yo” actúa sin ver la razón de los demás. La razón de la voluntad propia es ciega, nos hace actuar sin empatía. Caín podía ver solamente sus razones para matar a su hermano Abel. Se creía menos apreciado que su hermano. Pero sus razones eran contra un dios paternal injusto, no contra su hermano, que era inocente. Pese a todo lo mató. Casi todas las discordias, peleas, agresiones y guerras son por creer que uno tiene “la razón” y los otros están equivocados. 

Recuerdo la confesión de una profesora judía, a cargo del departamento de literatura de una de las universidades más importantes del mundo, que además enseñaba a los niños en su sinagoga. Para ella, la historia más bella era la del Éxodo. Porque, sostenía, es un canto a la salida de la esclavitud, un canto de libertad. Pero un día una niña le preguntó qué culpa tenían las niñas y niños de Galilea y Palestina para ser matados y sus tierras ocupadas. La pregunta la dejó sin dormir por muchas noches y para contestarla tardó más de un año. Escribió un libro. Ella había visto la historia desde el ego de un grupo, pero nunca se había puesto a pensar con empatía o curiosidad como esa niña. A veces es la inocencia que nos hace ver y recapacitar, más allá de tener razón. Tener o no razón no es lo que importa.

Hay una historia sobre los alumnos de un rabino que me encanta recordar. Uno de ellos le expone sus razones para llegar a Dios. Debía con todo su esfuerzo seguir el camino de la Ley, orar y vivir rectamente. El viejo rabino le dijo que su enfoque era el correcto y tenía razón. Luego vino un segundo alumno y dijo que su compañero estaba equivocado pues ese esfuerzo era puro ego. Por el contrario, el verdadero camino era el de ceder, de despertar a la enseñanza de “Hágase tu voluntad no la mía”. El rabino luego de pensar le dijo “Tú tienes razón”. Un tercer alumno que se hallaba cerca fue y le protestó al viejo rabino: “Pero maestro, ambos no pueden tener razón”. El rabino le sonrió y le dijo, “Tú, también, ¡tienes razón!”. 

La mente, razonando con pensamientos limitados, nos hace creer que tenemos razón. Pero nadie posee todo el conocimiento. La sabiduría del viejo maestro, sin discutir, le da la razón a todos, pues en sus mente y con sus limitaciones, la tenían. Filósofos como Kant, explicaron que la razón es insuficiente para captar la realidad del mundo. Por lo tanto, es inútil discutir quién tiene razón. La sabiduría consiste en saber reconocer que no importa quién posee su pequeña razón, lo que importa es la inmensidad del amor, la benevolencia y la bondad.

Yo tengo razón, tu tienes razón, todos tenemos razón. Es tal el dogmatismo de la razón, que buenas personas, si enferman, que no ceden ante la realidad de sus problemas personales, empresariales o deportivos. No quieren perdonar, no desean cambiar, no desean comprender, aunque eso les haga sufrir. Desean tener razón y ¡basta! Un alcohólico nunca va a admitir que bebe de más, y debe dejar. Lo mismo los amantes de los dulces, pese a sufrir mutilaciones. Tienen razón, se justifican. 

Yo tengo razón, tu tienes razón, todos tenemos razón. ¡¿Qué importa?! Lo importante es respetarnos, no agredirnos y, si es posible, apreciarnos los unos a los otros sin otra razón que el afecto.  Pues como dijo Pascal “El corazón tiene razones que la razón desconoce.” El amor no necesita razones. En vez de querer tener razón, es imprescindible, ceder, cambiar para nuestro bienestar y el de los demás. Pues lo que vale es tener compasión. 

Un cuento de animales dice que una noche se reunieron en asamblea y comenzaron a quejarse de los humanos y de lo que los humanos les quitaban. La vaca se quejó que le quitaban la leche, la gallina que le quitaban los huevos, el cerdo la carne para hacer jamón, y la ballena por quedarse con su aceite. Finalmente, con una voz trémula habló el caracol. Yo tengo algo tan valioso que, si lo supieran, dijo, me lo quitarían más que cualquier otra cosa. ¡Yo tengo: ¡Tiempo!

¿No sería hermoso que, en vez de querer tener razón, todos tomáramos tiempo valioso para meditar y tener misericordia y compasión, abundante compasión unos con los otros? ¡Este sí que sería un pequeño paso para cada persona, pero un paso inmenso para toda la humanidad!
                                      


Felices bendiciones para todos.

©Pietro Grieco

11 de octubre de 2018

LAS DOS MENTES


      LAS DOS MENTES
            Pietro Grieco


Una historia Cherokee cuenta que todos los humanos nacemos con dos mentes. Claro que esto no tiene mucho que ver con las teorías psicológicas de la mente emocional y le mente racional, ni con el lóbulo derecho y el izquierdo. Tampoco se relaciona con el cerebro reptiliano (reactivo y veloz); el emocional (maternal y afectivo); y el racional ( pensante, lógico y más lento que los anteriores). La ciencia nos provee de teorías, para entender y relacionarnos con el mundo material, nada sobre la vida espiritual.
Justamente un concepto de los indios Cherokees provee una visión distinta e interesante.

 Esta historia la relata Forrest Carter:
"En una oportunidad, como niña curiosa, visitando sus abuelos, realizó diversos descubrimienteos. Poseía un lugar secreto desde donde observaba qué sucedía en el ambiente. Un día vio venir a su abuela y no se hizo ver, pero al no poder mantener su secreto se lo confesó a su abuela. A veces tomaba riesgos, pero los Cherokees nunca retan a los niños. Su abuela le dijo que ella también tenía un lugar secreto, su abuelo también y creía que todos los indios poseen uno.  Esto la tranquilizó. Ese “lugar secreto”, le dijo su abuela, es necesario. También le dijo que todos nacen con dos mentes. “Una de las mentes tiene que ver con todas las necesidades de la vida del cuerpo. Como conseguir abrigo, comida y cosas por el estilo.” Luego le dijo que esa mente es para aparearse y tener niños, y para seguir adelante en la vida. “Pero, le dijo, tenemos otra mente que no tiene nada que ver con tales cosas. Ella le dijo que era la mente espíritu.”  
A continuación le explicó que “si se utiiza la mente para la vida del cuerpo para pensar en forma vil o egosista, como beneficiarse de ellos, o  si se hiere a otros  entonces uno reduce la mente-espíritu a un tamaño no mayor de una nuez.” Parecería que esto no tiene relevancia, pero he aquí como la ampliación de la explicación da otra visión. “Cuando el cuerpo muere, la mente del cuerpo muere con él, y si esa es la forma en que has pensado toda la vida, allí es donde te encuentras con tu espíritu encerrada  en la nuez, dado que la mente espíritu es la único que vive cuando todo lo demás muere.” Al nacer se nace con la mente-espíritu del tamaño de una nuez, que no posee comprensión práctica de nada. La misma puede reducirse al tamaño de una arveja y puede desaparecer en el caso de que la mente-cuerpo toma el control de todo. En ese caso le dijo: “tú pierdes tu espíritu completamente.”  Esa es la forma en que te transformas en una persona muerta.
“Es fácil identificar a la gente muerta”, le explicó su abuela. “Cuando ellos miran a una mujer, lo único que ven es suciedad; cuando miran a otra gente lo único que ven es maldad; cuando miran a un árbol, lo único que ven es madera para su beneficio; nunca ven belleza. Esa es la gente muerta caminando a nuestro alrededor.
La explicación de la abuela, es consistente con el conocimiento científico de que todo órgano que no se utiliza se pierde. (Sabemos que peces que quedan encerrado en cuevas marinas subterraneas pierden los ojos.) Pero al mismo tiempo hay órganos que se pueden desarrollar con su uso. De esta forma le aclaró que la mente-espíritu es como cualquier otro músculo. A medida que se lo utiliza deviene más fuerte. La forma en que se puede fortalecer es utiizándolo para comprender, para discernir, pero ello no es posible mientras la persona es avara o, desea cosas por el estilo con la mente cuerpo. Elevando su conciencia y esforzándose en discernir más y mas, la mente espíritu cada vez se hace más grande.
Es natural, aclaró, que la comprensión y el amor son la misma cosa. Excepto para los que, muchas  veces, van para atrás pretendiendo que aman las cosas cuando no las comprenden. Lo cual no es posible. Ese fue un momento de revelación para Forrest Carter. Decidió comprender en forma práctica a cada persona. Pues no deseaba terminar con una mente-espíritu del tamaño de una nuez. Se entusiamsó con el comentario de la abuela sobre la mente-espíritu que puede llegar a ser tan grande y poderosa, que eventualmente llegaría a conocer todo sobre  las vidas pasadas de su cuerpo y poder llegar a un cuerpo sin muerte para nada.
Esto podía observarlo desde su lugar secreto durante la primavera cuando todo nace, incluso una idea, hay algo de apuro, agitación y aspaviento. Este era un conocimiento que los Cherokees poseían de largo tiempo. Por Por ejemplo, ella podría conocer el espíritu del árbol de su lugar secreto. No como el espíritu humano, pero un espíritu de árbol. Le contó que su padre le había contado todo. Su abuelo llamado Brown Howk, poseía un profundo discernimiento. Él podía sentir el pensamiento de los árboles. Le relató la abuela que cuando era pequeña, su padre estaba preocupado porque los robles blancos en la montaña cercanos a ellos estaban excitados y asustados. Su padre pasaba mucho tiempo entre los robles. Poseían mucha belleza, eran altos y rectos. No eran egoístas dejaban espacio para arbustos, nogales, castaños y áboles frutales para alimentar a los animales salvajes. Al no ser egoístas les otorgaba un gran esrpíritu y su espíritu era poderoso. Su abuela le contó que su padre llegó a estar tan preocupado que iba a caminar entre ellos de noche, pues percibía que algo estaba mal.


Una mañana, cuando el sol apareció sobre el horizonte, Brown Hawk vio a leñadores yendo hacía los robles blancos. Los iban marcando para ver cómo cortarlos a todos. Cuando los leñadores se fueron, contó que los robles blancos comenzaron a llorar. Él no pudo dormir. Al día siguiente observó a los hombres de la maderera construir una ruta, para llegar con sus carretas sobre la montaña, para transportar la madera. Brown Hawk habló con el resto de la tribu y durante la noche cavaron zanjas en el camino. Hasta las mujeres y los niños colaboraron. Al día siguiente los madereros reconstruyeron el camino; y por la noche nuevamente los Cherokees cavaron zanjas en otras partes, esto fue agotador. Claro los leñadores no podían vigilar todo el camino. 

Un día un gran roble blanco cayó sobre una carreta, la aplastó y mató dos mulas. Ese roble estaba completamente sano. Los leñadores decidieron abandonar el trabajo y se fueron.




La lluvia de primavera llegó y los leñadores nunca volvieron. Ese gran roble no tenía ninguna razón para caerse.
Los Cherokees, con la luna llena, decidieron celebrar cantaron y bailaron. Los robles blancos cantaron y juntos tocaron sus ramas y tocaron a los Cherokees. Su abuela le contó que cantaron un canto de muerte por el gran roble blanco quien dio su vida para salvar a los otros. El sentimiento era tan fuerte que casi la sacó de la montaña.



Forrest comprendió porque solamente utilizaban los troncos caídos para el fuego. Comprendió la vida la la foresta y de la montaña.

Su abuela le contó que su padre poseía tal discernimiento que ella supo que sería fuerte… con esa comprensión él sabría sobre su próxima vida. 


Pronto ella sería fuerte también, entonces ella también lo discernitía, y sus espíritus lo sabrían. "



Esta historia me hizo meditar sobre lo emprobrecido que ha quedado el mundo con la aparición de todos los medios de comunicación y su bombardeo de noticias, entretenimientos y aparentes diversiones. Nos han agobiado los sentidos. Nos han hecho insensibles. Hemos perdido la capacidad de escuchar a la naturaleza, de conocerla intimamente, de comprenderla y llorar con ella si es necesario. Hemos perdido nuestro lugar secreto donde mantener nuestros diálogos interiores y desde el cual observar al mundo. La gran mayoría de la humanidad ha perdido su mente-espíritu. En gran medida el mundo es un mundo lleno de muertos vivientes. El bombardeo de los medios de comunicación, nos ha transformado en zombies. Sí, en esos seres vivos de cuerpo, pero muertos mentalmente. Como los reflejara la antropologa Zora Neale Hurston en sus clásicos estudios sobre el voodoo (Mules And Mens, and Tell My Horse). Hablamos, repetimos y contamos en el suberraneo, las oficinas y los cafés lo que nos dicen los medios de comunicación. Hemos perdido no solo el discernimiento de la realidad, sino que nos han colonizado las mentes y somos lo que nunca pensamos ser. 

Debemos recuperar nuestra mente-espíritu de otra forma moriremos como mueren las nubes, las olas, los árboles y las piedras. Debemos recuperar nuestro lugar secreto, recuperar nuestra conciencia espiritual. Los rishis, los yoguis, los profetas, los maestros, nos lo han dicho de diversas formas. Hemos perdido la mente de Khrishna, de Buda, de Cristo: la unidad de nuestro ser con el Ser Total, el perfeto y armonioso omnisapiente. Volver a escuchar, no el parloteo del mundo, sino oír en el lugar secreto nuestra conciencia iluminada. Discernir la totalidad de nuestra vida y el universo. 

Forrest Carter, Stories of the Spirit, Stories of the Heart, hermosas parabolas del Sendero Espiritual alrededor del mundo, editado por Chrisitna Feldman y Jack Kornfield (Harper San Francisco, Harper Collins Publishers, New York, N.Y. 1991). 

6 de agosto de 2018

ABORTO: ¿a favor o en contra?

            



      ABORTO: ¿a favor  o en contra?
                  

He leído opiniones de personas —aparentemente— responsables con enfoque jurídico, médico, religioso, educativo, testimonial y de legisladores que van a votar  favor o en contra para contradecir o irritar a tal o cual personaje, partido político o grupo. Una trivial irresponsabilidad. Lo que percibo es que una buena cantidad de opiniones están subordinadas a una ideología que manipula y no deja pensar. No hay que estar a favor o en contra del aborto, sino a favor de la protección y amparo de una persona en situación difícil durante el embarazo. Las normas son para garantizar los derechos consagrados de la mujer, para que decida en libertad desde su ser y no desde la voluntad coercitiva.


Los derechos a la salud reproductiva de la mujer ya fueron consagrados por las Naciones Unidas y el primero es el de respetar la  “Autonomía y autodeterminación del propio cuerpo.” ¿Qué respeto por la autonomía y autodeterminación tiene la mujer si se le desea imponer, con quien casarse, si debe tener o no relaciones sexuales, incluso contra su voluntad, si desea permanecer soltera o no, planificar su familia, y finalmente si desea interrumpir el embarazo en forma voluntaria? ¿Qué respeto tenemos por el derecho y la libertad sobre el propio cuerpo si queremos imponer que haga A o B?

Si una persona no tiene la libertad para decidir en cuestiones específicas que le atañen en forma íntima, ¿estamos imponiendo otro sistema de esclavitud, uno sutil basado en creencias? ¿Qué libertad le damos? De un bando o del otro la determinación es que debe aceptar una imposición. De esta forma no le queda nada por decidir por sí misma, o hacerlo violando la ley.

Las leyes tienen que tutelar los derechos de las personas. En el caso especial de una mujer embarazada que puede pasar por  una situación de ansiedad, temores, stress. Si debe enfrentarse a un aborto (por cualquier causa), hay que ampararla, darle contención emocional, afectiva y médica. Darle información correcta para que pueda decidir en libertad y con responsabilidad, sin sentirse presionada, y nunca hacerle sentir amenazada o castigada.

Espiritualmente soy partidario de la no-violencia, la compasión y la regla de oro, de no hacer ni sugerir, ni imponer a otro lo que no queremos que nos impongan a nosotros.
Me pregunto: ¿qué hacen los hombres discutiendo un tema que es eminentemente femenino? ¿Alguno piensa abortar o ya abortó?  Para los hombres es por lo menos un tema abstracto, no parte de su experiencia física pasada, presente o futura. En caso de que se trate de su pareja pueden sugerir, aconsejar, contener pero fundamentalmente deben apoyar a su pareja, que debe pasar por un trance doloroso. Todos hemos escuchado en algún momento de mujeres obligadas a abortar por imposición de un hombre (padre, marido, compañero, etc.), con resultados atroces (pérdida de la vida de la mujer y del feto).

Una cantidad de sujetos hablan con una autoridad  ideológica que nunca han cuestionado.  Si son creyentes entonces deben seguir a Jesús y aceptar que Dios le revelará a la persona que pasa por la experiencia qué debe hacer. No permitir que “Hágase tu voluntad no la mía”, quede en el olvido. ¿O acaso hay religiosos que le quieren dar cátedra a Dios? ¿Se puede, en esta época, dictar una ley invocando una creencia religiosa y contradecirla al mismo tiempo? Los creyentes deben permitir que se haga la voluntad de Dios. Y los no creyentes respetar los derechos éticos consagrados del hombre y la mujer. Incluso si el noventa y nueve por ciento de la población estuviera de acuerdo en dictar una ley contra la interrupción del embarazo, o a favor, sería inmoral, pues toda imposición forzada de la voluntad sobre un derecho inalienable es un acto de violencia intolerable.

Mi creencia es metafísica, la manifestación de un ser, no se inicia con la concepción óvulo-espermatozoide, sino que existe desde el origen de la vida misma (llámese Manitú, el Rey del Cielo, o el Espíritu). Por ello Jesús nunca dijo que la vida comenzaba con la concepción él dijo, refiriéndose a su origen: "Antes que Abraham fuera, yo soy". Pero esto no tiene nada que ver en cómo se debe proteger y respetar con amor  a los derechos de la mujer. La mujer ha demostrado a través de los siglos que posee capacidad cognitiva a veces superior a los hombres en materia de intuición, percepción extra sensorial, percepción a distancias sobre lo que podía estar sucediendo a sus hijos, ¿por qué negarle sus derechos como si fuera una discapacitada mental? Es imposible prever las infinitas complejidades de un embarazo, y debemos respetar a la persona que se encuentra en el centro de la situación sea quien determine qué hacer. La ley debe garantizar su libertad, su autodeterminación, y el apoyo y afecto de la sociedad.

No quiero equivocarme pero lo que se percibe es que no se está discutiendo la suspensión voluntaria del embarazo, sino cuestiones de afinidades políticas, religiosas, y sociales, en vez  proteger a la mujer y su embarazo. Pensar bien y saber que actuará responsablemente de acuerdo con sus derechos inalienables: la libertad de razón y conciencia y la libertad y autonomía sobre su propio cuerpo.
Qué triste papel el de líderes religiosos que, en vez de ayudar a que cada persona utilice la libertad espiritual y la verdad que le dará seguridad para decidir, tratan de influir manipulando mentalmente. ¿Recuerdan la expresión de Galileo “igual se mueve”? La vida igual sigue adelante.

Voten la ley que voten, igual habrá interrupción de embarazos accidentales, voluntarios o involuntarios. La vida poderosa y magnífica está más allá de las leyes de los hombres.
© Pietro Grieco

ENTRADA DESTACADA

QUIEN MUERE Y NO PERECE ES ETERNO

La enseñanza final de TeeTee   La   última lección de TeeTee, mi maestra Zen, fue cómo morir con dignidad. Nada de llantos ni lamentos, ni m...

MINDFULNESS

Un momento de pura conciencia (pure mindfulness), es una hermosura. Es un hecho único. Se produce cuando la conciencia abraza toda la belleza del universo sin esfuerzo. Es un estado de gracia.

©Pietro Grieco

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