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4 de mayo de 2026

QUIEN MUERE Y NO PERECE ES ETERNO


La enseñanza final de TeeTee 

La última lección de TeeTee, mi maestra Zen, fue cómo morir

con dignidad. Nada de llantos ni lamentos, ni muestras de dolor. 

El último día, se levantó con esfuerzo, vomitó un líquido blanco,

transparente, cerca de la puerta de salida al jardín. 

Limpie como siempre 
 . 

Luego la alcé con ternura y la deposité, frente al 
jardín donde se acostaba
 
a dormir entre las flores.

Hizo dos pasos, solo dos

pasos y cayó de costado. Allí quedo sin moverse. En su mirada estaba todo 

el universo. Estaba completa. Nuevamente la alcé y coloqué entre plantas de 

flores del jardín frente a mi estudio. Se mantuvo firme. Siempre hallaba un lugar 

sombreado, donde respirar lentamente con los ojitos cerrados. De acuerdo a las 

horas del día y al giro del sol, cambiaba de lugar. 


Un lugar habitual era bajo el 



rosal de rosas pálidas.


 Le di de comer una pasta que le gustaba en los últimos 

tiempos, la olió, pero no la probó. Tampoco bebió agua, cosa que sí hacía 

habitualmente. La dejé parada entre las flores bajas, Bianca colocó muy cerca suyo el agua y su crema saborizada, pasta que no demandaba masticar.

 Era cerca del mediodía, teníamos que salir, a la vuelta, 

controlaría si estaba bien o necesitaba algo. 


Cuando regresamos nuestra vecina nos dijo que

deseaba decirnos algo. Le pregunté si deseaba decirme que había visto a TeeTee en su jardín. (El día anterior había caído, o bajado, de nuestro cerco, y le había pedido al esposo que me la alcanzara). 


Su respuesta me sorprendió. “La TeeTee no vuelve más”. Luego agrego: “Los gatos cuando van a morir desaparecen y no se dejan encontrar”. 


Habíamos debatido con Bianca si debíamos llevarla al veterinario para ponerla a dormir. Pese a que sabíamos las instrucciones, de estar a su lado y acariciarla, para que el proceso no fuera traumático, no deseábamos hacerlo, era horrible tener que matarla, para que no sufriera. Los últimos meses fueron de angustia, pues su deterioro era notable, de seis kilos, pesaba apenas dos, era piel y huesos, ya no hallábamos estrategia para hacerle comer. De noche venía a dormir sobre mi cama, pero ya no podía saltar, por lo que la ayudaba y lentamente se colocaba sobre mis piernas, para, poco a poco, depositarse sobre mi estómago o mi pecho. Anhelaba el contacto físico. El palpitar al unísono.


Una noche previa intentó decirme algo, poseía un hilo de voz, un hilo ronco, que impedía comprender sus palabras. Se despedía. Era un momento triste al mismo tiempo un momento sublime. Le dije, con suavidad, que estaría todo bien. Que, si debíamos separarnos, nos seguiríamos queriendo. Creo que me comprendió, y que la había comprendido. Nos envolvió un silencio de paz. No tengo explicación. Siempre nos habíamos comprendido. Habíamos meditado juntos, sobre el banco de madera chino del jardín. Ella había saltado sobre mis piernas, respirábamos al unísono con vistas al lago y las montañas. 



Al concluir, ella saltaba, daba su vuelta por el césped del jardín, primero bajo el abeto, luego bajo el arce rojo, para ocultarse entre las lavandas y su perfume de violetas.

HABÍA APARECIDO DE LA NADA Y SE MARCHÓ EN LA INMENSA NADA. 

 

 

Su desaparición me pareció abrupta, despiadada, yo sufro de “attachment”, me cuesta desligarme de mis afectos, pero esa era la última enseñanza. 

 

Hablando de enseñanza, debemos distinguir entre “educare” y “educere”, la primera consiste en impartir conocimiento del maestro al alumno. O sea, llenar la cabeza del alumno con ideas, pensamientos, ciencia, etc. Requiere disciplina y memoria. El estudiante es un contenedor que el maestro llena a diario. En cambio, “educere”, que también proviene del latín, posee un significado casi opuesto, pues significa extraer, sacar fuera de… Es permitir al alumno extraer de sí: su inspiración, su creatividad, su capacidad innovativa, su sabiduría, eso en oposición a contrastar conocimientos impuestos, genera el pensar crítico, aceptar solo aquellas ideas que, sometidas a un análisis, sean aceptables a su conciencia. TeeTee, con su comportamiento o con su contacto físico, fue más un educere, un empujar a pensar, forzar a contemplar, a meditar. 


Su corte definitiva a la relación que ella había escogido constituye una suprema enseñanza un empujarme al precipicio, o la comprensión de la muerte como un acto final de la vida en un cuerpo.  Cuando la relación llega a su fin, nada de demorar la despedida. Ella se había preparado para morir con dignidad. No creo que haya leído el Libro Tibetano de los Muertos, poseía la técnica ancestral de la propia especie. 

 

Creo superior: irse

sin verla morir.

 

Oramos, con Bianca, para que pudiera morir entre las flores del jardín. Amaba la naturaleza. Era naturaleza pura. Debía, pues deseaba dar su último respiro en soledad. Se fue, dejó de estar presente, no permitió ver su muerte. No sé dónde se fue. Habíamos pensado con Bianca enterrarla bajo el árbol azul. El abeto enano. Deseábamos un simple ritual humano. No nos dio esa tarea, ni la posibilidad. 

 

La imaginé:

 

Con felina discreción tambaleante

Como los elefantes 

encaminarse a su último respiro.

Guardó sus pocas fuerzas con las cuales

   llegar a su destino final, inalcanzable 

     a pobres mortales. 

Me informaron que nunca más la vería

Se fue a ocultar donde nadie la hallaría.

Posiblemente practicó con los budistas

tibetanos las técnicas del bien morir.              

derecho básico de la vida.

Detrás de mis lágrimas… 


Creo......Se ocultó en mi corazón


.


.





TeeTee la gatita Zen 
(YOUTUBE ) 




©Pietro Grieco

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9 de noviembre de 2020

¡ATENCION! ¡ATENCION!

 

                  Un estudiante fue a consultar con su maestro Zen para que le escribiera un concepto sabio… El maestro escribió: “Atención”. El alumno preguntó “¿eso es todo?”. El maestro escribió: “Atención,” “Atención”. 

 El discípulo, un poco irritado, dijo que no veía nada de sabio en esa palabra. El maestro en silencio escribió: “Atención”, “Atención”, “Atención”. El alumno, frustrado volvió a consultar qué le había querido decir con la palabra “Atención”. El maestro respondió: “Atención” significa “Atención”. 


                                          

Nosotros como ese estudiante nos gustaría saber qué quiso decir su maestro, pero en el Budismo Zen, la enseñanza se realiza mediante los koans, frases que aparentemente no tienen sentido y cuya respuesta no puede llegar a través del razonamiento racional. Porque el objetivo es desestructurar la mente, para que utilice otro procedimiento, sea a través de la intuición, la oración, la meditación, la contemplación, el simple silencio o los sueños, con el objetivo de hallar una respuesta. 

William James (en su clásico Las Variedades de la Experiencia Religiosa) explica que la “facultad de atención es la capacidad de re-emprender una atención dispersa y vagabunda, que más de las veces es la raíz del juicio, del carácter y de la fuerza de voluntad.” Y agrega, “que una educación orientada a la perfección de esta facultad sería la educación de la excelencia.” Debo confesar que últimamente es más lo que vago que lo que pienso. 

El médico e investigador sobre la mente, Richard J. Davidson fue a realizar un retiro espiritual en la India; allí recibió una especie de descarga eléctrica y le vino que esa educación de la excelencia era la meditación. (La Meditación como cura, Capítulo 7, Daniel Coleman y Richard J. Davidson. Mondadori Libri S.p A, Milano 2019).  


Debo admitir que este concepto de Atención, atención, atención me viene muy bien pues últimamente estoy disperso. Influido por los medios de comunicación, mi pensamiento deambula del terrorismo a los  problemas políticos.

 La corrupción, la violencia, las verdades alternativas que circulan en internet, la pandemia sobre el Covid-19, mis problemas personales y, las medidas desconcertantes de los gobiernos que, dicen trabajar para la gente, pero la verdad (en la mayoría de los países) es que miran más a sus intereses de poder político y económico que a la salud de las personas. 

 Muchos de los problemas humanos provienen de no prestar atención a lo que nos sucede personalmente. No hacemos introspección. Estamos ciegos mirando lo que queremos ver, pero no lo que debemos observar y discernir.

 Einstein dijo: “Los intelectuales solucionan problemas, los sabios los evitan”. (Plan Espiritual en Tiempos de Crisis, Sintonía con el Ser, pág. 331/4, Edit. Caligrama, Barcelona, 2019).  Con la pandemia debemos evitar los problemas, y estar centrados en nuestro ser sabio y espiritual. No dejarnos desestabilizar por los problemas, porque las crisis no son un solo problema, sino una acumulación de pequeños problemas que pueden altear nuestra paz mental, producir temor y  pánico en algunos; pero como se ha observado desde la antigüedad, “crisis” significa un momento de cambio. 

 Hace décadas, los científicos observan que el aumento de la población requiere más alimentos, más casas y más minerales para la producción de bienes cada vez más sofisticados. Se requieren cambios para evitar la contaminación del agua y del aire; salvar especies de animales que desaparecen a diario; forestas y bosques que son arrasados para dedicarlos a la agricultura y la ganadería; lo que a su vez empuja a animales salvajes y sus virus, a merodear centros urbanos. Sabemos que abundan las soluciones políticas, faltan las sabias y permanentes.

 Un lugar donde se erradicó en forma permanente el virus es La isla de Pascua (Chile), pero se encuentra en medio del Océano Pacífico, sin muchas defensas y a miles de km de tierra continental. El primer contagio provino de un viajero de un vuelo. 

 Pronto se extendió, pero a mediados de abril se cortó la trasmisión. Ahora tiene cero casos.  El presidente del consejo de ancianos de la isla, Pedro Edmunds Paoa, explicó que, al llegar el primer infectado a la isla, en marzo de 2020, tenían pocos elementos, una población de más de 7000 personas, que recibe 100.000 turistas al año. 

 La isla de Pascua está en medio del Pacífico y depende de la ayuda de Chile y del turismo. Su decisión fue cerrar la isla. Parte de la población consideró que arruinaría la economía local, que depende del turismo. 

 Él encontró algo que uniría a la gente para derrotar al enemigo que era el virus. La solución fue aplicar la sagrada palabra Tapu (Que los ingleses tradujeron como “taboo”, y en castellano “tabú”). Dentro de la cultura polinesia Tapu, representa un orden sagrado para proteger la salud, la vida y a los ancianos. Forma parte de su antigua sabiduría. La misma es una forma de disciplina enraizada en la cultura polinesia que tiene que ver con las restricciones, pero también con el respeto.

 Vencido el virus, con la población cansada del encierro y sin trabajo, comprendió que debía buscar otra palabra-fuerza, para no volver al estado anterior. Debían cambiar y no depender del turismo ni las provisiones provenientes de Chile. En esta etapa utilizó la palabra “umanga”; que se refiere a la auto-sostenibilidad que ellos poseían antes de la llegada de los europeos. Debían volver a su cultura ancestral para nuevas soluciones. Debían cambiar el paradigma económico, pasar de la dependencia a la auto-sostenibilidad. Se crearon proyectos, dirigidos por mujeres, para producir alimentos y dar trabajo a quinientas personas, y a ese siguieron otros.

 El cambio de paradigma, basado en valores espirituales ancestrales, no solo significó vencer el virus sino vencer la apatía y la dependencia de Chile y los turistas. Paoa sostiene que el virus y la crisis pueden ser una bendición. Como líder por casi 30 años, está agradecido por la pandemia, pues le permitió establecer un plan de sustentabilidad y respeto por la naturaleza. Dijo: “Hasta el mes de marzo de 2020, teníamos una máscara cubriendo los ojos, y no podíamos ver”. Este ejemplo de la isla de Pascua nos permite tener esperanza. Podemos meditar estar atentos y discernir qué cambio de paradigma realizar, para transformar la pandemia en una bendición. Esto ratifica lo expresado en la Sintonía  "Plan Espiritual para tiempos de Crisis"

Con mis mejores deseos: Para una época de pandemia: Atención, Atención, abrir los ojos, y ver nuevos paradigmas.

Afectuosamente, Pietro

 

©Pietro Grieco


Ver artículo por Mark Johanson, del 26-10-2020, sobre “Tabú” y la eliminación del Covid-19).

1) http://www.bbc.com/travel/story/20201026-the-origin-of-the-word-taboo

Consultar tambien

2)Plan Espiritual para tiempos de crisis ( post)  

y la misma sintonía en

3)“Plan espiritual para tiempos de crisis”. (Sintonía con el Ser, pág. 331, Caligrama, Barcelona, 2019).

 

 


 

 

 

20 de marzo de 2016

TEE TEE LA GATITA ZEN Y LOS MISTERIOS DE LA VIDA


                   Presentación de un nuevo libro

El texto Tee Tee la gatiza Zen y los misterios de la vida, explora la relación que los humanos tenemos con la vida en general: sea animal, vegetal o humana. Para ello en vez de imponer la mente humana sobre la vida animal, el autor intenta aprender desde la visión de un animal, en este caso una gata. Desde la antigüedad, los filósofos han afirmado que los animales, en muchos aspectos, son más inteligentes, más tiernos, menos salvajes, y más humanos  que los humanos. La pregunta es: ¿estamos dispuestos a observar, escuchar y aprender? El enfoque zen desestructura la mente, enseña a desaprender, y a ver (sin creencias previas) la realidad tal cual es.

 

 Aqui, Tee Tee en su medio natural 

 

 

 


 


 
 PARA DIFUSIÓN INMEDIATA

Publicado “Tee Tee la gatita Zen y los misterios de la vida” de Pietro Grieco

·      El libro ha obtenido el sello de “El Editor Recomienda” de Megustaescribir
·      La obra describe las virtudes y suaves capacidades que posee el felino para convertirse en un maestro zen que educa a través de acciones extra-racionales a manifestarnos como seres más elevados y más racionales
·      Mientras el autor se recuperaba de un principio de melanoma, este animal semi-salvaje no se separó de su lado. ‘Su compañía fue terapéutica’, comenta.

Pietro Grieco presenta Tee Tee la gatita Zen y los misterios de la vida(megustaescribir, 2016), un libro inspirado en la contradicción de los sentimientos humanos y la fuerza del amor, y fruto de su experiencia personal, interactuando, observando y aprendiendo, así como estudiando sobre la relación de los gatos con los humanos en distintas civilizaciones, especialmente con escritores, desde la antigüedad.

El texto muestra la relación espiritual y afectiva que se establece entre un gato de la calle y un caminante. La historia representa la aventura del conocimiento a través de los ojos de un animal, el gozo de encontrar en un gato el cariño en los momentos más difíciles de la experiencia individual y el respeto a la independencia y la libertad, a un amor sin ataduras ni apegos. La acción se desarrolla en varios sitios de la Comunidad Valenciana donde se muda el humano y el felino lo sigue.

Grieco considera que ‘el gato se ha convertido en un miembro más de las familias, con preeminencia entre los niños y las personas solas y representa la fascinación por los felinos que mantienen su carácter libre en medio de los humanos’ por lo que su libro es relevante en la sociedad actual y atrae la atención del lector porque ‘el mundo está lleno de amantes de animales, en especial de los gatos, por brindar compañía, afecto y emociones únicas’ y lo demuestra el hecho de que ‘Internet está lleno de historias y videos de gatos.’

Con Tee Tee la gatita Zen y los misterios de la vidaGrieco quiere brindar al lector ‘gozo, inspiración y alegría a través de la gracia y la libertad de un animal’, así como ‘conocimiento de un felino elegante y con clase, afectuoso y discreto’ del cual ‘se puede aprender mucho de su inteligencia, sensibilidad, su carácter natural como salvaje.’

Para más información sobre este libro accedan al enlace www.megustaescribirlibros.com

 

Pietro Grieco (Italia, 1944). Ha publicado poesía, ensayos, relatos breves y artículos en inglés y castellano. Sus publicaciones tanto en inglés como castellano pueden verse en www.pietrogrieco.net. En 2008 la Fundación Argentina para la Poesía lo honró con su Pluma de Plata. Su Teoría de la Autotraducción, publicada en inglés, indica su interés por diversas poéticas, incluyendo la china, de la que tradujo a Tao Yuanming. Los últimos años ha desarrollado sus seminarios, conferencias y retiros en Argentina, Europa y California, Estados Unidos. 


Para solicitar un ejemplar de cortesía en tapa blanda contacten con Marketing de Autor de megustaescribir al número gratuito 900 866 950. Para adquirir copias del libro para reventa llamen al mismo número o envíen un fax al 93 220 28 63. Para más información contacten con megustaescribir o visiten www.megustaescribirlibros.com

Tee Tee la gatita Zen y los misterios de la vida * de Pietro Grieco
Fecha de publicación: 15 de febrero de 2016
Tapa blanda; 14,90; 112 páginas; ISBN 9788491123163
Libro electrónico; 3,99; ISBN 9788491123156


El próximo 23 de abril, por la mañana, se presentará  este libro en la feria de San Jordi de Barcelona, en la que el autor dará una breve charla.










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