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31 de julio de 2023

SI MUERO o MUERES MAÑANA

      





Si muero o mueres mañana nadie sabrá si se abrirán 

las ventanas de los cielos, ni del hades, 

ni si el balance será positivo, equilibrado o negativo. 

El juicio ajeno será un enigma fuera de nuestras manos. 

Nada importa si muero o mueres mañana, 

de afanes por algoritmos nuevos ni planes de otrora. 

 



Pero que sepan que he y has celebrado la vida

 A mí y tu modo melancólico alegre u obstinado.

Que sepan que he y has amado los árboles, las flores, 

Los perros y los gatos, las ovejas y las llamas 

A los bichos más pequeños que pueblan este planeta 

Incluso al pájaro carpintero que árboles y ladrillos agujerea 

Y a ratones y teros, sin olvidar los lagartos que en los 

Intensos días de verano pasean por tu terreno. 

 


Que sepan amiga y amigo que he y has sufrido 

las injusticias y los oprobios inscritos en mis

 y tus huesos como en las sienes. 

A ellos perdono y perdonas por no haberles evitado 

Ese daño a su alma. 

 



Recuérdales que erguidos en medio de las noches 

He y hemos contemplado estrellas y luciérnagas 

Y que he y hemos hablado con ellas como enamorados. 

He y has corrido por calles y avenidas de este mundo 

Para cumplir con obligaciones y lo hemos logrado. 

Ayudé e intentaste ayudar al prójimo enfermo, al que estaba 

En la cárcel y al desamparado y no siempre fuimos exitosos. 

No lloré ni lloraste por fracasados amores, ni pérdidas 

De bienes o inversiones, pero amargamente, 

He y has llorado por no lograr ser más bueno. Sí 

Hemos llorado como llora la lluvia de verano

 Por no brindar mayor inspirada frescura. 

 



He y has cometido errores: defendimos más las normas

Que a los necesitados de compasión 

Me y te enojaste más de lo debido

Severo fui y fuiste con los demás y 

menos con que conmigo y contigo que sepan

que siempre busqué y buscaste 

º        paz y armonía,

 siempre que pudiste la pérdida 

de los seres ajenos y benignos deploraste. 

 



Que sepan que me y te han amado 

Más de lo esperado. Que si mí y tu 

Corazón se lleva algo de este mundo

         Es la gratitud por haber puesto pie

Sobre esta tierra con la devoción de los bendecidos. 

 



Quizá no me di o diste cuenta de lo sagrado del mar, 

De los ríos, las piedras los bosques, los animales 

Los peces y los seres alados. Todo aquello que 

las tribus primitivas adoraban con reverencia. Quizá

Esos seres no eran tan ignorantes ni tan banales

Sin tanta técnica poseían aquella sabiduría del fondo 

Del universo. La sabiduría a la que se recurre 

Cuando todo está perdido. Lo sé porque he y has tenido 

Que regresar a beber de los manantiales originales.

 



Si algo existe que puedo y puedes dejar es el recuerdo 

De que el universo puede cantar orden o 

caos, pero canta y canta para quien sabe oír esa sinfonía 

sin prejuzgar otro reino. Fue pura felicidad poder pasar 

entre otoños y primaveras sin omitir inviernos y veranos. 

 


Fue bueno evitar el mal, hacer el bien, 

amar incluso lo feo, dado que amar es lo que vale, 

por un sentido más allá de lo que discernimos. 


 

Si muero o mueres mañana sepan que es posible

 Arrepentirse de glorias y castigos de recuerdos y de olvidos Incluso de todos los hechos acaecidos, pero nunca de los Días de sol, aquellos días abiertos a la vida, aquellos completos de gozo, los que compensan todos los horrores y errores. 



 Finalmente, si muero o mueres mañana que sepan:

 ¡Ser feliz y reír hoy es un esfuerzo que vale la pena!

         Pietro di Vietri, Menaggio (CO), julio 2023






©Pietro Grieco   






 






 

 

            

 

 

 

4 de agosto de 2014

VIVIR EN ARMONÍA EN PALESTINA

Después de mi blog Morir en Jerusalén, unas semanas atrás, la violencia se extendió a Gaza. Me sentí triste, realmente triste. Palabras de amor y comprensión parecen una indecencia en medio de tanta muerte. No se trata de quien tiene razón, pues la razón (como demostró el filósofo Kant), es insuficiente para comprender la realidad. El legítimo derecho a defenderse de Israel, expresadas por Peter Lerner, el vocero militar parecían razonables.  Pero los  tremendos excesos, hace que Judíos y no judíos, incluyendo al Secretario General de las Naciones Unidas, estén clamando por lo que se considera una masacre de civiles, en especial niños, sin ninguna relación con objetivos militares. Quisiera plantear hechos, tan objetivamente como la información me permita, para pasar, al final, al enfoque espiritual de este blog.


Nadie puede negar el derecho a defenderse destruyendo lo que se considera una amenaza. Pero eso no significa arrogarse el derecho a masacrar niños en una playa, donde no había ni túneles, ni lanza misiles, como tampoco los había sobre una azotea en la que jugaban niños, ni en los hospitales, ni en el principal mercado lleno de gente, la universidad, ni en las escuelas de las Naciones Unidas, ni en centros religiosos como la Iglesia cristiana a cargo del sacerdote Jorge Hernández, que atendía a niños discapacitados. No podemos negar que, posiblemente, producir víctimas sea parte de la estrategia de Hamas, pero lo increíble es que Israel contribuya a la misma. Ante los cuestionamientos, las autoridades israelíes dijeron que investigarían cada hecho. Nunca informaron nada. Tampoco es posible condenar a unos y otros, de acuerdo con la información periodística que puede estar manipulada. En una guerra lo primero que sufre es la verdad, a través de la desinformación sistemática. No somos jueces. Pero cada uno de nosotros debemos mantener sus principios, uno de ellos es que todo individuo o comunidad es responsable de sus actos y deberá responder ante la justicia por ellos.

Siempre sentí que en Palestina se produjo una arbitrariedad de origen. Después de dos mil años, los israelíes, habiendo pasado por persecuciones y el holocausto, las naciones de occidente en un acto de justicia y bondad, le garantizaron a través de las Naciones Unidas, en 1948, un lugar soberano en Palestina. Pero ya se sabía que, con millones de personas, yendo al nuevo estado surgirían conflictos con los habitantes del lugar. Pese a ello nunca se proveyó de soluciones a los palestinos. Esta inequidad inicial produjo constantes discordias, por ser dos pueblos sobre el mismo territorio. De este hecho no es culpable Israel ni los palestinos. Pero viendo las consecuencias, y habiendo pasado por el holocausto, sería un gesto elevado de Israel hacer que las Naciones Unidas otorguen a los palestinos los mismos derechos y obligaciones.

Por las tensiones internas y externas, entre israelíes y palestinos, han reaparecido, en ambos bandos, los neo-zelotes (sectarios que buscan soluciones mediante la violencia). El conflicto parece una constante respuesta machista: el uso de la fuerza, como única respuesta.  ¿No es extraordinario ignorar el elemento femenino? Falta el amor a la vida, a los hijos, la ternura, la compasión, y la practicidad para una solución permanente y segura para las familias. En vez se va tras soluciones para consolidar poder político y satisfacer intereses armamentistas. Este es un aspecto central. Alguien podría pensar que esto afecta sólo a la comunidad musulmana. Fue sorprendente leer sobre cómo las mujeres son discriminadas y abusadas en el mismo ejército de Israel. Véase el trabajo publicado en el Washington Post el 24 de julio 2014, por la periodista Yael Even Or, con el apoyo de una larga lista de firmas de mujeres reservistas, que se niegan a participar de la guerra. Su visión es más humana, sabia y comprensiva de la mayoría de los argumentos conocidos. La petición de las reservistas también puede verse en el sitio: Lo-Meshartot.org. La paz deberían negociarla las mujeres.

Para la solución  de las desavenencias, hay que escoger un método no violento de resolución de conflictos. En este sentido Martin Luther King enfatizó: “La humanidad debe emerger de todo conflicto con un método que rechace la venganza, la agresión y la represalia”. Un sistema aplicable podría ser el propuesto por Marshall B. Rosenberg, Ph.D., llamado NVC (por Non Violent Communication). Rosemberg no entendía el porqué, otros niños le pegaban, hasta que comprendió que era por ser judío. Esto le impactó de tal forma que, de adulto, estudió psicología para discernir qué empujaba a personas golpear a otra sin saber quién era. Con el tiempo elaboró un procedimiento para entenderse con sus opositores. Lo practicó en Estados Unidos y otros países del mundo, incluso entre los palestinos. El principio fue recibido con cierta resistencia. Esforzándose por comprender sus necesidades y sus sentimientos logró un acercamiento con gente de Gaza. Finalmente lo invitaron a comer a sus casas. Véase su libro “Speak Peace in a World in Conflictwww.PuddleDancer.com. Puede utilizarse cualquier otro método aceptable para las partes. Pero es imprescindible acordar un protocolo, que actúe como una guía o camino que conduzca a la paz. También hay que reiterar que si una persona hace un acto dañino, no nos obliga a nosotros a realizar lo mismo. El ojo por ojo y diente por diente es puro salvajismo. No llevarse bien es una enorme pérdida de energía y recursos.


Muchos países del mundo han tenido que hacer frente a acciones subversivas, y las superaron mediante la ley y la justicia. Nunca matando inocentes por centenares e hiriendo a miles. Medios impuros contaminan los fines y los hacen inalcanzables. No soy el único en sentirme triste. Daniel Barenboim, conocido director de orquesta (Divan) y Mensajero de la Paz para las Naciones Unidas (con pasaporte israelí y palestino), dijo en un comunicado publicado en diversos diarios del mundo: “Escribo estas líneas con pesar en el corazón, ya que los acontecimientos durante las últimas semanas han confirmado mi convicción de larga data, de que no hay solución militar para el conflicto israelí-palestino”. La propuesta de Barenboim consiste en manifestar empatía o compasión mutua. Compasión, que en este caso, no se refiere a un sentimiento de comprensión psicológica, sino de una obligación moral.
Únicamente entendiendo el dolor del otro y lo que le hace sufrir, podemos ayudar a aliviar dicho dolor y avanzar uno hacía el otro.

Como sostenía Gandhi nunca hay que reaccionar contra la violencia pero tampoco ceder ante la injusticia. Sin justicia no hay paz válida. Debemos estar conscientes de que una vez que comienzan acciones violentas, las muertes de inocentes pueden llevar a ser tipificadas como crímenes de lesa humanidad.  Por ello todos los hechos, incluso los políticos, deben ser analizados y juzgados por un tribunal internacional independiente. Resulta imprescindible buscar caminos de armonía, para vivir en paz

Einstein dejó algunas enseñanzas aplicables: Una es que la mente que produce el problema, no puede dar la solución. Por ello mi propuesta de que sean mujeres las que negocien la paz. El otro concepto sabio es que si pensando como pensamos (ojo por ojo, diente por diente) llegamos donde estamos (el conflicto constante), ¿qué nos hace pensar que pensando igual, llegaremos a otro resultado? Por ello si los bandos en conflicto no lograron una armonización de intereses, la comunidad de naciones debe hacerlo como lo hizo en 1948. Se requiera coraje, humildad y determinación para llegar a un entendimiento. Aunque no sea por amor ni una obligación moral, debería serlo por la simple comprensión de evitar el aniquilamiento mutuo. Las armas futuras serán cada vez más sofisticadas y poderosas. Y puede llegar el momento en que coloquen (mediante robots o drones) una bomba atómica de bolsillo, bajo la cama de la máxima autoridad enemiga y hacer desaparecer a toda una ciudad. Drones indetectables pueden ser más económicos y eficaces que construir túneles. El precepto de negociar con el enemigo mientras estamos a tiempo, está más vigente que nunca. Pasemos ahora al enfoque espiritual.

El enfoque espiritual
El gran culpable de muchos problemas es nuestra mente. Dijo el Dalai Lama: Nosotros tendemos a ser controlados por nuestra mente, siguiendo su sendero egocéntrico. Por lo tanto para lograr una perspectiva espiritual es necesario dejar de lado nuestra avaricia, nuestras ambiciones, los deseos de todo lo mío, mío, mío de la mente, excluyendo, de esa forma al prójimo, que conduce irremediablemente al sufrimiento. Para pasar de lo mío a “lo nuestro” incluyendo al prójimo, debemos hacerlo desde la perspectiva divina o universal. Hay diversos procedimientos de control de la propia mente, como los recomendados por el Dr. Alexander Bain y sus seguidores. O seguir procedimientos miles de años más antiguos, como la meditación y la contemplación. Un procedimiento simple es reemplazar los pensamientos de superioridad por pensamientos de humildad, los de odio por los de amor, los de agresión por los de no violencia, y así sucesivamente. Esto nos libera del sufrimiento causado por nuestras acciones o las de los demás. De los profetas y yoguis nos viene el mismo concepto: todos somos uno en la Divinidad.
Por ello es necesario elevarse y pensar espiritualmente. Lo cual es lo opuesto de lo que puede ser una estrategia de guerra sin solución. En primer lugar, (y esto lo aprendí trabajando en prisiones de máxima seguridad), nunca miramos a nuestro prójimo como un ser malo, dañino o perverso. Lo contemplamos como un ser divino, inocente, amoroso y puro. Esto no es ser naife, sino porque esto es lo que queremos que se manifieste. Este aspecto lo descubrió Nelson Mandela en su lucha para solucionar el problema del apartheid en Sud África: Pensar muy bien de las personas a menudo les permite comportarse mejor de lo que harían de otra forma. Jack Kornfield sostiene que esto tiene efectos sorpresivos. La práctica espiritual puede ser muy simple: Contemplar con los ojos de la compasión  y actuar con nuestra intención más sabia. (After the Extasy the Londry, 253). Esto conduce al perdón y la redención.

  Para que haya paz debe primar la justicia, sin justicia no hay paz posible. Pero para ello primero debemos lograr la paz en nuestra conciencia, estar en paz y manifestar paz.   
   Debe reconocerse la existencia del otro, comprender sus necesidades y sus sentimientos: debe existir equidad y generosidad en las concesiones, debe renunciarse a la violencia para la solución de las disputas y aceptar  o designar tribunales arbitrales si es posible sin relación con las partes, cuyos miembros sean de países alejados. Hay que pensar diferente para producir resultados diferentes. Una mente armoniosa es calma y amorosa, no daña a nadie pero bendice a todos. La meditación hace que le mente adquiera hábitos virtuosos de pensar. La empatía y la compasión son naturales para todo ser humano que desea vivir en armonía.

Síntesis:
1 Corregir el problema de origen. Las Naciones Unidas deben otorgar a los palestinos los mismos derechos y obligaciones que Israel.
2 Hacer a todo individuo o comunidad responsable de sus actos violentos, por los que deberá responder ante la justicia.
 3 Los hechos deben ser juzgados por un tribunal internacional independiente.

4 Incorporar el elemento femenino con su visión para la negociación y para la solución de problemas de todos los días.
5 Adoptar un método no violento de resolución de conflictos.
6 Recordar que medios impuros contaminan los fines y los hacen inalcanzables.
7 Pensar en forma elevada. Controlar la mente egocéntrica. Nunca odiar y manifestar empatía y compasión  mutua.

21 de febrero de 2014

VIVIR EN EL PODER DEL AHORA O EN EL PODER DE MAÑANA - II Parte

   Como mencioné en el blog anterior, desde hace unas décadas, se puso de moda repetir que hay que morar en el “Ahora”. Esto no es nuevo. Desde la antigüedad, hubo personas que insistieron en que hay que morar en el supuesto único tiempo que existe: el presente, pues el pasado ya se fue y el futuro no llegó. Parece simple y convincente, pero es falso, de igual manera que la tierra es plana y las paralelas nunca se cruzan.  Esta creencia proviene de una observación pesimista, en cuanto a que la
existencia es sufrimiento. 

Por lo tanto, el pasado viene lleno de remordimientos y amarguras, y el futuro —dado que hay que sufrir—, traerá mucha angustia. 


  Pero ¿qué sucede si el pasado trae bellos recuerdos y el futuro promete experiencias plenas de felicidad? 

El argumento carece de validez, especialmente cuando el pasado fue muy bueno y el futuro promete ser aún mejor.

  Vivir ciegamente en el ahora, como quien vive en una burbuja de fantasía, ha sido refutado muchas veces a través de diversos argumentos. 
  Una fábula de Esopo reiterada por La Fontaine y Samaniego, es clara para entender la tontería de pretender vivir clavados en el ahora. La misma se refiere a la cigarra y la hormiga. La cigarra vive ciegamente en el “poder del ahora”. Segura, en el supuesto único tiempo, canta durante el verano. La hormiga, al saber que en el invierno no tendrá el mismo alimento, labora acumulando para el futuro. Cuando finalmente el invierno llega y la cigarra recurre a la hormiga, ésta le niega el alimento, pues si le da no habrá suficiente para las dos. 
                                             
De esta forma la cigarra paga con su vida al morar   tontamente en el ahora.
    El profesor Robert Grudin, en su libro El Tiempo y el Arte de Vivir, sostiene: “La inmediatez física del presente —su insistente, casi prostituida disponibilidad— tiende a oscurecernos su identidad más espiritual, la cual es única y frágil y maldita y condenada a morir. El presente es una princesa condenada, elegante e impresionantemente hermosa quemando el final de su vida con la falsa apariencia de una chica escandalosa. Ella está siempre a nuestra disposición para tomarla, así y todo aceptamos esta invitación demasiado seguido; e incluso aceptándola a menudo raramente comprendemos que no hemos hecho una conquista material sino más bien contactamos con un espíritu soberano, entramos en un dominio de ser cuya luz y poder transfigura todos los otros elementos” (p. 187/8). 



Este es el problema o paradoja del presente: el de transfigurar los otros elementos, cegando la percepción de otros sistemas de coordenadas con sus tiempos propios.

  Sabemos que el cerebro está localizado en el tiempo y el espacio. La mente, en cambio, es “no local” o sea no está limitada al espacio ni al tiempo. Esto explica por qué hay personas que dicen conocer su pasado remoto y hace regresiones, y otras que han tenido visiones de lo que sucederá en el futuro. Más que viajar en la flecha del tiempo, lo que sucede es que la mente abarca todas las dimensiones, y puede situarse en cualquiera de ellas. Muchas  personas cuentan que han visto y vivido el devenir. Hay millones de casos de personas que han tenido experiencias fuera del cuerpo (OBE) y otras que han muerto y han regresado de estas experiencias cercanas a la muerte (NDE). Toda esta actividad mental ocurre mientras el cuerpo continúa donde está.

Andrew Tomas en La Barrera del Tiempo, (Plaza y Janes, Editores) cuyo título en inglés es mucho más interesante: Beyond the Time Barrier, o sea Más Allá de la Barrera del Tiempo, cuenta:
El doctor J. Forbes Winslow, en su libro Las enfermedades oscuras del espíritu, cita un hombre que desde lo alto de un barco cayó al mar y se estuvo ahogando durante dos minutos, antes de que llegara el equipo de salvamento. Sus sensaciones están así consignadas: “De este modo, viajando desde atrás, cada incidente pasado de mi vida parecía fulgurar a través de mi memoria en un orden invertido, no sólo en sus grandes líneas, sino formando un cuadro completo con todos sus detalles; en una palabra, el conjunto de mi existencia parecía colocada ante mí como una especie de vista panorámica.
Unos años atrás, en Moscú, un ingeniero —relación del autor— fue derribado y herido en el Metro. En algunos segundos se sucedieron en su mente, con todos sus detalles, los episodios de su larga existencia.
No distinguía si recorría su vida a una velocidad fabulosa, o si los hechos, desde la infancia hasta el día del accidente, aparecían juntos como en un vasto fresco.
En ambos casos, como en muchos estudios psicológicos sobre los sueños, los hechos, que en las coordenadas de referencia espacio temporal duran años o toda una vida, ante la conciencia no tienen duración y pueden contemplase como un fresco, al unísono, puesto que en la conciencia el tiempo no existe, es un concepto relativo pero nunca un objeto. Por ello cuando nos invitan a algo que no nos interesa, decimos “No tengo tiempo”, pero si es algo que nos agrada en gran manera, vamos, pues previamente decidimos “hacernos el tiempo”. Para lo que nos gusta o consideramos importante, nos “creamos tiempo”.  

  Por ello, a la felicidad se la considera íntimamente ligada a nuestra actitud respecto al tiempo. Las personas felices parecen completas en el presente, alegres,.., en vez de agobiadas por remordimientos del pasado o ansiedad por el devenir. Dan la apariencia de permanencia y consistencia. Robert Gudin sostiene: “Aman experiencias pasadas y el hacer planes; hablan del pasado y del futuro, no como contextos externos, más bien como…, la quieta extensión de su propio ser. Uno casi siente que sus vidas poseen un tipo de eternidad calificada: que pasado y futuro, nacimiento y muerte, se encuentran como en la unión de un círculo (188)”.  La extensión del ser no es a nivel físico sino espiritual. La intención de Grudin es sugerir elevados niveles de percepción e integridad. Por encima de todo estar despiertos, alertas a la verdad de nuestros propios pasados y futuros, así como el presente. Con lo que reitera lo que ya dijera el filósofo romano nacido en Córdoba. La vida no es breve, la hacemos breve cuando no vivimos sabiamente.  

  Las fórmulas de Lorenz (y Einstein) sobre la contracción del tiempo permiten predecir lo que ocurrirá en el futuro de los viajes espaciales. Andrew Tomas da el ejemplo del astronauta (de 25 años) que viaja a la estrella Vega. Al regresar a la tierra en 14 años (según su sistema de coordenadas), ahora tiene 39 años y se encontrará que su esposa (de la misma edad cuando salió de viaje), que ¡tiene 90 años! En grandes distancias y a velocidades cercanas a la luz, como ya habíamos visto el tiempo se contrae y corre mucho más lento. Otra paradoja. Si una persona gana 1000 unidades de dinero por el trabajo de un día de 24 horas, o sea por una rotación de la tierra, pero si viaja como astronauta y da 16 giros alrededor de la tierra, ¿debe cobrar 16000 unidades? Si el proceso de contracción se podría replicar en la tierra (como se hace con la falta de gravedad) ¿la gente podría vivir muchos siglos? A medida que elevamos la conciencia y abrimos posibilidades a la mente tendremos un dominio cada vez mayor del tiempo, hasta que el dios Cronos deje de gobernarnos y comience a ser nuestro servidor.

  Como vimos en el blog anterior Einstein sostuvo y demostró, que “Cada cuerpo de referencia (sistema de coordenadas) tiene su tiempo propio; una indicación de tiempo sólo tiene significado cuando indica el cuerpo de referencia al que se refiere.” En los textos sagrados de la India  y judeo-cristianos el tiempo se lo consideraba relativo. La Biblia dice que: para Dios un día es como mil años, y mil años como un día, (2 Pedro 3,8). O sea que, teológica y metafísicamente, el tiempo no es absoluto. Como seres espirituales o expresiones de un Ser Trascendentes manifestamos esa cualidad de trascender las dimensiones espacio-temporales. Esto sucede naturalmente durante el sueño, en plena meditación o durante estados místicos. Einstein dijo: “La emoción más completa y más bella que podemos experimentar es la sensación de lo místico.

Es la simiente de toda verdadera ciencia” (citado por Andrew Tomas, p. 39). En esos estados es posible percibir toda la realidad y las leyes científicas que la rigen. En mis pocas y breves experiencias de este tipo me fue posible experimentar el universo como un todo y mí ser en armoniosa unidad con ese todo. Aquellos que lo vivieron dicen que es muy bello.

    El ser espiritual, como pura conciencia, no está restringido ni preso en un eterno ahora, es libre, completamente libre como puede concebirlo y puede moverse en todas las dimensiones y en cada caso morará donde siente que es apropiado para cada situación. Muchas circunstancias espaciales son restrictivas, no podemos extender una pared, ni elevar el techo donde vivimos, ni reducir el océano, son dimensiones dadas, pero el tiempo propio podemos determinarlo y utilizarlo a placer: dormir poco o mucho, leer una hora o dos, caminar toda la mañana o la tarde, ir a charlar con amigos o practicar un deporte. El tiempo, bien empleado, brinda libertad y creatividad para recrearnos y recrear el mundo. Aprovechando las lecciones del pasado, y desarrollando la visión de futuro, vivimos el presente con armonía.

  Reitero lo dicho en el blog anterior: El ser espiritual no mora en el pasado, el presente ni el futuro, mora en la intemporalidad de la conciencia, la cual, como fundamento último del ser, es puro espíritu. Posee la libertad de situarse donde desee. Las dimensiones espacio temporales definen coordenadas específicas al movimiento del cuerpo y al cerebro, pero no se circunscriben a la conciencia y a la mente. Por el contrario es la conciencia que abarca las dimensiones espacio-temporales y hace que la mente se mueva y sitúe en las coordenadas que elige. Es durante los estados místicos cuando la visión de la conciencia abarca con claridad todas las dimensiones y la mente las recorre y razona con ellas.
  
  Así como la teoría de la relatividad nos liberó del tiempo newtoniano absoluto (igual en todas partes) la concepción espiritual nos libera de la esclavitud del tiempo sujeto a coordenadas espaciales, y nos abre la posibilidad de vivir un día como mil años y mil años como un día. 
©Pietro Grieco


23 de diciembre de 2013

EL SECRETO DE MANDELA

    ¿Cómo pudo un individuo condenado a muerte por subversivo salir de la cárcel luego de 27 años, con una sonrisa, ser respetado por sus enemigos, llegar a la presidencia de su país, eliminar la barrera de discriminación entre razas (Apartheid), lograr la integración de todas las etnias y la admiración del mundo entero? Parece imposible, pero Mandela lo hizo. Fue presidente por un período y se convirtió en el estadista más amado del mundo. Fue conmovedor ver en sus funerales a personas de todos los continentes expresar veneración por este hombre, que en vida se había convertido en un mito de integridad y sabiduría política.

    Es tan excepcional que muchas personas se han preguntado ¿cómo surgió un hombre con semejantes cualidades superlativas?  Por ejemplo el filósofo Santiago Kovadloff, en un bello texto titulado “El hombre que vino del futuro” (La Nación, 17-12-13) dijo: “Sobre él se sabe todo. Sólo una incógnita subsiste. ¿Cómo fue posible un hombre semejante? ¿Qué alquimia misteriosa produce la aparición de espíritus como el suyo?” Mi convicción es que Nelson Mandela desde una mísera prisión desarrolló la energía interior que lo elevó a estar en contacto con Dios, El Futuro, y con esa energía del Espíritu transformó el presente. ¿Cómo lo hizo? Veamos.

    En la cárcel se eliminan muchos de los “ruidos” externos que constantemente distraen la mente, para concebir y percibir el futuro con claridad. Fue semejante a “la experiencia del desierto” de los profetas,  o del silencio en la soledad para los yoguis en las cuevas del Himalaya. Soledad para conquistar el silencio interior y dejar que hable el espíritu directamente a la conciencia. El silbo suave y silencio del que habla la Biblia. En esa circunstancia Mandela recordó la lucha en esa misma tierra de Mahatma Gandhi (a principios del 1900), contra la discriminación utilizando la no-violencia. Halló inspiración es ese ejemplo formidable. Al mismo tiempo, con la mente en paz se liberó del foco de atención transitorio del presente y se expandió en el tiempo y el espacio. La visión profética fue siempre traer el futuro al presente. Como dije “El futuro no es una dimensión del tiempo ni del espacio, es una dimensión que trasciende lo humano, es una manifestación de la Divinidad, que permite afirmar que Dios es Futuro” (Dios es Futuro, pág. 11)

    ¿Qué produjo el cambio? Sabemos por su biografía (autorizada) escrita por Anthony Sampson que dio prioridad a los aspectos interiores de su ser: la honestidad, la sinceridad, la simplicidad, la pureza, la generosidad, la ausencia de vanidad, la prontitud para servir al prójimo —todas cualidades al alcance de cada individuo— y que son el fundamento de la vida espiritual. Todos podemos hacer lo mismo.

    Sus propias palabras indican la estricta disciplina que utilizó en la cárcel,  pues es lo que recomendó, por escrito, a su esposa 
Winnie cuando cayó presa:

“Vas a encontrar que la celda es un lugar ideal para conocerte a ti misma, para buscar realística y regularmente los procesos de tu propia mente y de tus sentimientos. Al juzgar nuestro progreso como individuos tendemos a concentrarnos en los factores externos tales como nuestra posición social, influencia y popularidad, riqueza y el nivel de educación… pero los factores internos pueden ser más cruciales para determinar nuestro desarrollo como seres humanos.” Y más adelante dice: “Por lo menos, si no es por ninguna otra cosa, la celda te da la oportunidad de mirar diariamente en toda tu conducta para superar lo malo y desarrollar cualquier cosa que es buena en ti. La meditación regular de unos 15 minutos diarios antes de emprender una acción, puede ser fructífera en este respecto.”  Y, claro, no le ocultó a su esposa las dificultades en este nuevo camino: “Puede que encuentres difícil al inicio extraer los factores negativos de tu vida, pero al décimo intento puede que obtengas los resultados. Nunca olvides que un santo es un pecador que continúa intentándolo” (Mandela The Authorised Biography, por Anthony Sampson, pg 252).

    Se sabe que Mandela estuvo en contacto en varias oportunidades con Sri Chinmoy, quien poseía un centro en Sud África. Por lo tanto meditar, aunque fueran 15 minutos todos los días antes de emprender una acción, fue el gran secreto de Mandela.


    ¿Qué hace la meditación? Primero calmar le mente, aquietarla y hacer surgir los pensamientos a la luz sin juzgarlos ni rechazarlos, simplemente reconocerlos. La meditación hace contemplar a la propia mente con el propósito de purificarla de malos pensamientos, actitudes y sentimientos, reemplazándolos por los buenos. Por lo tanto la lucha de Madiba fue contra un ejército, no de individuos con armas de fuego, sino de un ejército de malos pensamientos. Con ese proceso de limpieza mental se liberó del resentimiento y del odio. Produjo su transformación espiritual. Percibió otro futuro. Ganó su propia paz. Se hizo libre en la cárcel

    Superó los prejuicios, el pensamiento perverso del “otro” por uno de bondad y valoración. Aprendió a perdonar y a ser magnánimo.  Lo hizo sin dobles intenciones ni tonterías. Hizo algo extraordinario: convirtió a los enemigos en amigos.

   En 27 años de prisión, a través de la meditación, Mandela produjo una transformación interior que se reflejaría en su vida exterior y en su enfoque político. Su rostro en diversas publicaciones de la década de los 60s era severo. Tuvo que vencer su propio carácter y sus pasiones agresivas. Cuando salió en libertad su rostro se había suavizado y en vez de un rictus había una sonrisa.


     No había abandonado sus ideales ni su lucha. Comprendía que la injusticia disminuye si no se crea más injusticia matando o dañando a otras personas. Para que un gobierno multirracial tuviera éxito la justicia debía incluir a todos. El progreso no consiste en quitarles a unos para darle a otros, consiste en que todos tengan las mismas posibilidades de desarrollar su potencial de inteligencia, arte y compasión. La libertad debe ser para todos, con el derecho de ser respetado respetando al otro.


    Utilizó la imaginación creadora para ver un futuro que brindara libertad de conciencia e inclusión a cristianos de todos los credos, a musulmanes, hindúes, animistas y personas de cualquier creencia.Él,  como ya sostuve, tenía un entendimiento claro de que en todos los seres humanos se halla la gloria del Principio de la Existencia. O sea la manifestación de la divinidad en el hombre que adquirió distintos nombres: El Atman hindú, la Shekinah judaica, la esencia del Cristo, del cristianismo. En la moderna literatura espiritual simplemente la “Presencia”. Pues bien es esa Presencia divina la que hay que redescubrir y hacer brillar pues esa luz nos ilumina la conciencia por dentro y, al reflejarla, enciende la misma luz en los demás seres. Así multiplica su poder.

    Desde esa presencia luminosa se aprender a perdonar, primero a uno mismo y luego a los demás. Dejar atrás el rencor, y amar compasivamente. Las circunstancias, con sus injusticias, ya no se le imponían, Madiba imponía su visión de futuro a las circunstancias.


   Como él, debemos lograr el discernimiento de que todos los seres poseen en sí la gloria de Dios y trabajar con todos los medios posibles: pensamiento, oración, meditación, contemplación, hasta el enojo y las lágrimas en busca de la luz interior. Cuando logramos que brille, aunque sea un poco, será como una vela que se enciende y con ese poco se puede encender otra vela y otra y otra y así sucesivamente. Entonces la luz será enorme.  La simple presencia de una persona calma, con paz en el corazón y una conciencia pura transmite esa luz a su alrededor y hace libres y felices a otros. El “otro” es un ser con sus posibles fallas, pero es un ser humano que también quiere la justicia y la seguridad de que será respetado. Esta comprensión de los demás y de uno mismo, prepara la conciencia para sembrar pureza, paz, claridad, y amor.


    En vez de perder tiempo con cosas negativas que no conducen al bienestar y no sirven para nada, hay que ser prácticos, cambiar y sembrar en la conciencia semillas positivas de serenidad, de no violencia y de comprensión. Quien no agrede mentalmente no es

agredido. Quien no se enoja no tiene nada que temer. 

   Podemos ser prácticos: regalar una planta viva, para un vecino con quien no nos hemos llevado bien o regalar una planta de flores a un enemigo para mostrar buenos deseos y crear una atmósfera positiva. Por ejemplo los israelíes podrían regalar una planta de olivo o de almendro o una palmera datilera a los palestinos y viceversa. Una plantita vale centavos, pero como tomar un puñado de sal por Gandhi, o invitar al carcelero a la asunción presidencial por Mandela, tienen un valor simbólico enorme. Crea otra atmósfera emocional, diferente a tirarnos piedras o bombas. Con ello es posible esperar un cambio de corazón que haga de la tierra un digno y bello lugar para vivir. 

   Para el año próximo ¿qué sembramos hoy para tener una buena cosecha de alegría, felicidad y armonía? ¿Qué sembramos en nuestra conciencia? En esta siembra espiritual, si sembramos cosas nobles cosecharemos cosas nobles. Si sembramos pensamientos puros cosecharemos cosas puras. Cada meditación es para establecer en la conciencia estas semillas. No es trabajo de un instante, las semillas requieren preparar el campo y evitar que lo invadan las malezas de la desidia o la cizaña de mala voluntad, las malas hierbas que ahogan y frustran a las buenas semillas. 
                                        ©Pietro Grieco

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