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23 de agosto de 2015

HO’OPONOPONO CURACION Y RESURRECCIÓN KAHUNA


Agradecimiento

Gracias por los comentarios, observaciones y sugerencias. Es una alegría saber que alguien ha descubierto algo nuevo. Hoy agradezco la contribución de Dawn, de California, quien contó que en un viaje reciente a Hawaii, oyó la historia de los kahunas y los lugares de refugio, para los trasgresores. Antiguamente había muchos lugares de refugio. Actualmente queda uno solo en el Puʻuhonu, o Hōnaunau National Historical Park en la costa oeste de la isla de Hawaii. Hasta principios del siglo XIX, la persona que había violado un kapu (ley antigua) podía evitar la muerte residiendo en dicho lugar.
Recordemos que la Biblia Hebrea (Antiguo Testamento) habla de las ciudades de refugio. Véase: Éxodo 21: 12-14; Números 36: 6; Deuteronomio 19: 1-13, etc. En dichas ciudades podía ir a refugiarse cualquiera que hubiera matado a alguien. Si los ancianos de la ciudad o el sumo sacerdote juzgaban que el la muerte provocada fue accidental, la persona podía residir allí. Si, en cambio, se determinaba que el crimen era premeditado, entonces se devolvía la persona a su lugar de origen para ser ejecutada.

EL SISTEMA SANADOR DE LOS KAHUNAS

Cada cultura desarrolló su sistema de creencias para enfrentar los problemas existenciales: nacimiento, crecimiento, adultez, decadencia, enfermedad y muerte. Las sociedades primitivas culparon a los demonios o malos espíritus el origen de las enfermedades. Para combatirlos apareció la magia, los encantamientos, rituales, los cánticos, las danzas, etc. Con el paso del tiempo fueron elaborando otras teorías. Los chinos vieron a la enfermedad como desequilibrio entre las fuerzas del Yin y el Yang, y los cinco elementos. En la India, los ayurvedas consideraron que era el resultado de una desproporción entre vata, pitta y kapha. La trilogía de dosha, o los humores corporales. Los antiguos judíos atribuyeron las enfermedades a la ira o enojo de Dios. Los griegos consideraron que la enfermedad era causada por la desarmonía de la flema, la bilis negra, la bilis amarilla y la sangre. El sistema médico tibetano partía de una concepción cosmológica y psico-fisiológica  de la realidad. El origen de la enfermedad era el ego, el karma y a vidas anteriores.

También los kahunas de la Polinesia, basados en su propia cultura, desarrollaron su sistema fueron sanadores. Ellos creían que el ser humano poseía tres espíritus. Cada uno poseía su propia energía. La cual se manifestaba en tres niveles: mana, (espíritu subconsciente); la mana-mana, utilizada por el espíritu consciente; y, la mana-loa o de alto voltaje, utilizada solamente por espíritus súper-conscientes. Finalmente cada persona poseía tres cuerpos de sombra, o etéreos.

Max Freedom Long en The Secret Science Behind Miracles, expone el sistema terapéutico mediante casos con nombre y apellido. Veamos el más simple: la cura espontánea de una quebradura de huesos. En una ocasión J. A. K. Combs, un estudioso de las actividades de los kahunas, amigo de Long, le contó que fue a una fiesta en la playa. Al llegar una de las personas se cayó y escuchó la quebradura de un hueso. Al inspeccionar la herida sobre el tobillo de la pierna izquierda, se veía la fuerza de los huesos quebrados, presionando la piel. Conociendo la gravedad del caso aconsejó llevar a la persona a Honolulu para ser tratada. Pero en esos momentos llegó una anciana kahuna que se hizo cargo de la situación. Se arrodilló al lado del herido, enderezó el pie y la pierna, presionó sobre el lugar donde los extremos de los huesos presionaban la piel. Entonces comenzó a cantar en tono bajo una oración de cura. Después se mantuvo es silencio. Aquellos que, tensamente, estuvieron observando, no pudieron ver nada hasta que de pronto, ella movió sus manos sobre la pierna del accidentado, y  dijo quedamente en idioma hawaiano: “La cura ha concluido. Párate. Tú puedes caminar.”

El accidentado, se paró sobre sus pies, dio un paso, luego otro. La cura había sido completa y perfecta. La pierna no mostraba signo alguno  de estar quebrada.

El comentario de Long es el siguiente:
La explicación kahuna de la cura instantánea involucra 1) un Ser Superior con formas de mentalidad y habilidad superiores para realizar el trabajo. 2) El alto voltaje de fuerza vital o mana, natural a todos los Seres Superiores para los trabajos milagrosos. Y 3) Los tejidos: carne, huesos y sangres, del miembro herido (como el caso mencionado), y 4) el aka o la parte etérea del paciente, específicamente la sección quebrada de la pierna.
Los kahunas creían  que el cuerpo de sombra (o metafísico) del ser inferior es un molde de cada célula del cuerpo, como también de su forma general. Para curar un hueso quebrado, el Ser Superior disolvía el hueso y los otros tejidos dañados en ectoplasma, este proceso normalmente no se veía. Dado que el molde de sombra era de una sustancia invisible, la misma no podía ser quebrada o lastimada. Por lo tanto el molde de la pierna normal estaba a mano, el material de ectoplasma de las partes disueltas eran re-solidificadas en el molde. De esta manera resultaba una cura instantánea y el miembro restaurado a la condición previa.
Esta explicación es igual para todas las curas en las que prevalecen condiciones anormales o deformes, de otra manera la enfermedad prevalecía. Si era un cáncer, se lo cambiaba en ectoplasma para llenar el molde de la parte del cuerpo, y luego transformado en tejido normal, como era antes de que el cáncer se desarrollara.
Mientras que la explicación de los kahunas es simple en términos generales, debe ser notado que existen ciertas condiciones que deben cumplirse antes de que la cura sea concedida. No tener complejos de culpa, dudas, o convicciones de pecado que no se hayan eliminado, y aquello que se ha llamado “fe” en una condición de libertad de cualquier manía o complejo limitativo.  (The Secret Science  Behind Miracles, ps.193/4)

Max Freedom Long reconoce que las pruebas científicas de cómo realizaban la cura eran difíciles, dado que un observador no veía nada.  Él recurre a investigaciones de la psicología, para explicar los procesos de “desmaterialización” y “materialización”. Hoy se habla de la posibilidad de teletransportación, como manera futura de viajar. Por ahora sigue siendo ciencia ficción. Pero como era ciencia ficción viajar a la luna, también puede ser que con el tiempo lo imposible se haga posible. El libro de Long aporta muchos casos concretos de cura, incluido la resurrección de los muertos.

Conclusión

He dado una síntesis limitada. Los hechos admiten interpretaciones diversas, de acuerdo al modelo y las creencias del investigador. Long reconoce que su interpretación de acuerdo con la psicología era pobre, dado que a principios del siglo veinte la misma se encontraba en su infancia. El sistema terapéutico de los kahunas era de uso diario, mientras la oración de la muerte era circunstancial. Es notable que, sin el conocimiento científico, hablaran de niveles de energía del cuerpo humano.
Existen dos aspectos que considero digno de atención. El primero que tuvieran una concepción del ser humano con tres cuerpos, uno de los cuales, el cuerpo-sombra era teóricamente perfecto (semeja a la teoría de la ideas de Platón, quien también consideraba que el alma humana se dividía en tres). Esas ideas  (sustancia o cuerpos metafísicos) no podían ser dañadas o enfermadas. Contenían el molde de cada célula, con la forma general del cuerpo, lo que permitía la regeneración de la parte deteriorada o enferma. Digamos que basar la cura en una concepción metafísica o teórica de perfección espiritual resultaba muy avanzada.
El segundo aspecto interesante es el de thread  (hebra) o hilo de plata que une los espíritus del ser subconsciente y el consciente con el cuerpo físico, sin importar la distancia. Mientras esta conexión existía no había muerte real,  ni el cuerpo podía descomponerse. La muerte se producía cuando se cortaba dicha hebra o hilo de unión. Ello permitía resucitar a la persona muerta, pues la unión invisible continuaba. Este aspecto lo considero importante pues puede explicar mejor los fenómenos de OBE (Experiencias fuera del cuerpo), como también las llamadas Experiencias cercanas a la muerte (NDE). El alma de la persona durante un accidente o una cirugía, puede salir del cuerpo y ver lo que sucede, comenzar el viaje en el túnel hasta llegar a un campo de luz. Podrá volver mientras conserve la unión del ser espiritual con su cuerpo físico.
He expuesto este tema con prudencia, “Huna” significa secreto, y “kahuna” la persona que guarda el secreto. No podemos pretender que sabemos todo sobre un sistema que era secreto. Algunos textos que circulan son edulcorados y fantasiosos, no ofrecen ninguna prueba verificable. Me he mantenido dentro de lo expuesto con “cierto” rigor. En los textos serios se encuentra a menudo la expresión “it seems”, o sea “ello parece”, pero parecer no es que lo sea. ¿Poseemos tres almas? ¿Existe la cuerda que une el alma con el cuerpo? Parece posible, pero hay que verificarlo.

Si de algo estoy seguro, pues lo he experimentado, es la gracia y la dulzura de la cultura de Hawaii, sus cantos, sus danzas, su música es la suma de la armonía. ¿En qué lugar del mundo te reciben con Aloha (que significa paz, afecto, compasión, misericordia y alegría) y un collar de flores? Por ello podemos aplicar su oración para armonizar las relaciones en nuestra sociedad cada vez más compleja: “Lo siento, pido perdón, los amo y gracias”.
Así que: Lo siento si ofendí o dañé a alguien, pido perdón por mis faltas, los amo a todos incluso a los que me agredieron o intentaron ofender, y gracias a todos, pues somos necesarios unos a los otros para un fin incluso fuera de nuestra comprensión. ¡Aloha!

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Componentes del sistema de creencias kahuna

  1. Tres espíritus independientes:
A.    El subconsciente, o ser inferior (unihipili) posee su propio espíritu independiente, que recuerda pero sin la capacidad de razonar. O sea, sería la capacidad de memoria pero con poco uso de la razón.
B.       El consciente, el espíritu del medio, (uhane) o el yo central, no tiene capacidad de memoria pero posee la capacidad de razonar.
C.       El súper-consciente (Aumakua) super- yo, o supra-consciente posee la capacidad de conocer mediante el proceso de “realización”. Conoce el pasado, el presente y también el futuro. El significado de Aumakua es más amplio e incluye el de anciano, Padre, el espíritu más perfecto y confiable, el ser superior.
  1. Tres fuerzas o energías que corresponden a cada espíritu
A.       Mana o fuerza vital inferior (nivel subconsciente).
B.       Mana-mana  voltaje o fuerza vital mediana (nivel consciente).
C.       Mana-loa, o fuerza de alto voltaje (supraconsciente).
  1. Tres cuerpos independientes de sombras, metafísicos o etéreos,                                                                                                                      que no pueden enfermar o ser dañados.
A.       El inferior o aka de la persona
B.       El aka o cuerpo medio

C.       El aka superior, o cuerpo metafísico del Ser Superior 

©Pietro Grieco

2 de junio de 2015

¿LA ORACIÓN TIENE VALOR CIENTÍFICO ?


El avance científico permitió curar muchas enfermedades endémicas, no obstante aún no existe la píldora mágica que cure todo. Basta leer el prospecto de cualquier remedio y enterarse de los efectos negativos en infinidad de casos. La medicina sigue siendo un arte de uso delicado. La búsqueda de aquello que puede curar o aliviar a los enfermos está en permanente investigación.
 

 

Uno de ellos de uso milenario es la oración, que mereció centenares de estudios para determinar su efectividad o no.


Uno de los estudios más conocidos fue realizado por el cardiólogo Randolph Byrd, en la unidad coronaria del Hospital General de San Francisco, durante un período de diez meses, con 393 pacientes. Dicho grupo se dividió en dos: 192 pacientes para los cuales  se oraría, y otro Grupo de Control de 201 pacientes sin someterlos a oraciones. El estudio fue realizado de acuerdo con los rígidos criterios utilizados en estudios clínicos en medicina. Se utilizaron varios grupos de oración, a los que se les suministró el primer nombre de cada paciente y la condición que padecía. En el experimento no se informó a médicos, ni enfermeros,  sobre qué pacientes pertenecían a uno grupo o al otro.
Resultado entre los pacientes para quienes se oró, y el grupo de control:
1.    Requirieron cinco veces menos antibióticos.
2.    Desarrollaron tres veces menos edema pulmonar.
3.    Ninguno de ellos requirió una intubación traqueal (ventilación a través de la tráquea para poder respirar).
4.    Murieron menos pacientes.
Al conocerse los resultados a través de casi todas las agencias noticiosas, generaron una gran sensación en el mundo médico. Por su parte los creyentes pensaron que finalmente había quedado demostrado lo que habían practicado por siglos. No fue así.
 

Pronto comenzaron a aparecer críticas severas. Pese a que en los grupos de oración había gente de iglesias protestantes, como de la católica, la mayoría de los seleccionados eran “Born-again” o que habían tenido un nuevo nacimiento en el cristianismo. La crítica fue que el Dr. Byrd tenía un interés oculto en tratar de demonstrar la superioridad de su religión personal. Otro aspecto fue que no hubo control para determinar si la oración  había tenido lugar o no.  
No se dieron instrucciones específicas a los grupos de oración de cómo orar, excepto que debían hacerlo diariamente para la rápida recuperación, prevención de complicaciones y evitar la muerte.
Esto viene a cuento pues los investigadores de la organización Spindrift descubrieron que la oración no direccionada, en la que no se especifica una meta o resultado  (sino con la actitud de “Hágase Tu voluntad…”) era entre dos a cuatro veces más efectiva, que el de un método directo. 

Otros dijeron que las oraciones, para ser efectivas, deberían ser adaptadas a las condiciones personales de cada paciente. Tampoco se determinó la capacidad de cada persona que oraba. Dar el primer nombre fue considerado por algunos una violación del rigor científico, debería en cambio haberse asignado números o letras. También estuvo la objeción teológica: ¿Puede Dios curar al grupo por el cual se ora y olvidarse del grupo de control por el cual no se oró? Dentro del grupo por el cual se oró, el hecho de darse un porcentaje no beneficiado por el poder de la oración ¿no indica que Dios no es completamente efectivo? Por otro lado, no se supo si el grupo de control no tuvo familiares, amigos, o ellos mismos que oraran o no.

En conclusión, el Estudio del Dr. Byrd mereció objeciones de todo tipo, pero también felicitaciones y apoyos por el coraje de realizar semejante experimento, en un ámbito que fue habitualmente reacio. Sus resultados, excepto las intubaciones y ventilación mecánica, no fueron relevantes. En el caso de muertes hubo tan solo cuatro personas menos. En grandes números esto es correcto, pero para la persona que sobrevivió y vive, el resultado fue del ciento por ciento, o sea sumamente relevante. Finalmente el último cuestionamiento es de tipo ético, para quienes creen en las bondades de la oración, orar para un grupo y no para otro, ¿es correcto o moralmente objetable?
Otros estudios científicos demostraron los efectos de la oración en ratones, pollitos, encimas, hongos, bacterias, células, etc. procedimiento utilizado con éxito fue la oración con el uso de imágenes. (Si una persona tiene una inflamación en una rodilla, se ora usando la imagen de una rodilla perfecta o una imagen de la inflamación que va disminuyendo). Esto incluso funcionó para la oración a distancia.  

Investigaciones sobre la relación entre las emociones y el pensamiento con la parte neurológica, demostraron su influencia sobre el sistema inmunológico. Basados en estos descubrimientos se acepta que el pensamiento puede convertirse en biología. Por lo tanto cualquier influencia sea real o imaginaria que transforme el pensamiento en biología, puede cambiar el sistema inmunológico. Semeja al efecto placebo. O sea, un remedio inocuo, que el paciente crea que le curará, al aceptarlo movilizará todas las energías sanadoras logrando dicho efecto. Con la oración, algunos sostienen que sucede exactamente eso. El solo hecho de que alguien sepa que ella misma, u otra persona ora para su bienestar, moviliza energías sanadoras.
También aparecieron otros cuestionamientos. Supongamos que dos grupos en pugna, oran como antiguamente para que algún dios les de la victoria, o destruya al enemigo. Hecho común a través de la historia. O, el caso bien conocido, en países como India o China en los cuales se ora muchísimo para que el hijo sea varón. Si fuera por el tiempo dedicado a orar para ese resultado, la población masculina debería ser notoriamente superior a los países en los cuales no se ora. Pues bien en la India hay 106 varones por cada 100 mujeres, lo mismo que en Inglaterra, como otros países. En este sentido es aplicable lo que dijo en una oportunidad C.S. Lewis: “Si Dios me hubiera concedido todas mis tontas oraciones realizadas en mi vida, ¿dónde estaría ahora?”                     
Considero que el estudio del Dr. Byrd, como otros, se refiere a la oración intercesora, por la cual un sujeto ora para ayudar a un tercero. No se refiere a la oración personal para uno mismo. En este caso la oración es un artefacto, un pequeño programa, que cada individuo pone en actividad cuando es necesario y funciona en forma automática semejante a un freno o un acelerador. Esto es subjetivo, no hace a los resultados sino a una forma de ser. En este campo la oración tiene un valor único, no controlable pero, al mismo tiempo, invalorable. Veamos un ejemplo. Un paciente está muriendo de cáncer. El médico Larry Dossey, le preguntó: “¿Para qué ora usted?” Respuesta: “Yo no oro para nada especial. ¿Cómo podrías saber qué pedir?”
Esta respuesta fue para el médico sorprendente. Pues, pensó, que este hombre podría tener algo para pedir. Por lo tanto forzó una respuesta: “Si la oración no es para pedir, ¿entonces para qué es?”. Con calma, el hombre dijo: “No es por algo. Me recuerda que yo no estoy solo”. Esto fue lo que J. Chrishnamurti recomendó a un grupo de seguidores, a los que les había preguntado, que dirían a una persona que se está muriendo. Luego de escuchar sus opiniones de consuelo y compasión, los cortó y les dijo que le digan que vaya donde vaya, una parte de su ser irá con ella. Esa persona no estará sola. La oración es una afirmación ante el Universo de que seremos inmortales pues no estaremos solos. 


La conclusión provisoria es que todos los experimentos usando la mente, para influir en el resultado de algo, no es oración. Será proyección mental, será intencionalidad psíquica, será psicología positiva, o lo que fuera, pero no es oración. Pues la oración, básicamente, es la elevación del ser a un nivel superior o a un Ente superior que muchos llaman Dios, para que se cumpla “Su voluntad”. 

   La oración no puede cambiar al Ser Que Es, al Tao, al Espíritu, pero puede ponernos en sintonía con esa Fuerza. 

Estar en armonía con el Poder Irresistible de la Armonía Universal no es poca cosa, pues en mi modesta experiencia ese poder armonizará nuestro ser. Este enfoque no requiere proyectar imágenes a otros sujetos, requiere un discernimiento de la verdad en el mismo lugar donde estamos, en vez de correr para hacer, tenemos que estar y ser. La respuesta al título de este tema, para vivir en calma y sin estrés, sería que es prudente no vivir con píldoras y oraciones, sino vivir en oración. Esta forma pura y simple, no requiere curarse de nada, las personas no se enfermarán de nada y podrán mantener una salud constante.

· 


      La información científica para este texto proviene de Healing Words (The Power of Prayer and the Practice of Medicine) por el investigador Larry Dossey, M.D. publicado por Harper Collins.
·        En el próximo blog trataré sobre la oración oscura o de la muerte.


© 2015 Pietro Grieco

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