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5 de julio de 2015

HO' OPONOPONO Y LA ORACIÓN DE LA MUERTE



Dentro de la cultura espiritual de la Polinesia el Ho’oponopono ha sido el concepto más conocido. mientras que La oración de la muerte, ha sido el secreto mejor guardado. El Ho’oponopono es un procedimiento para armonizar las relaciones entre personas. Consiste en perdonar, desprenderse de la discordia, pedir perdón, y seguir adelante. Las personas aprender a decir: “Te amo, lo lamento, por favor perdóname”. Estos conceptos repetidos como un mantra producen una acción purificadora en las relaciones sociales, que se refleja como actitudes afables en la vida diaria. Los que visitan las islas de Hawaii pueden apreciarlo en su música, en sus danzas y en el mismo saludo “Aloha”, que es un Amén a todo lo bueno y gozoso de la vida. 

Deseo aclarar de entrada que la oración de la muerte, desarrollada en Polinesia, no tiene nada que ver con el vudú, la magia negra, el satanismo u otras prácticas para dañar o atemorizar a personas. 

Por ejemplo, el vudú es una religión afroamericana (mezcla animismo con el cristianismo), formada en Haití, que posee variaciones en centro y sud-américa). Esta creencia, mediante la representación de personas (sea en imágenes o de objetos —muñecos o fetiches—) a los que se les clava alfileres, considera que lo que se le hace al fetiche, martirizará también a la persona representada. La oración de la muerte no tiene relación alguna con estos procedimientos. 


La oración ha sido el procedimiento utilizado por millones de seres humanos religiosos o no, con diversas diferencias en agnósticos y ateos, para obtener mentalmente ciertos resultados positivos. En la mayoría de las religiones conocidas desear hacer daño o la muerte de otro ser humano, ya es un pecado en sí mismo. Por ello desear hacer daño mediante intencionalidad mental ha formado parte de la magia y no de la religión. Veamos cómo funciona la oración en la tradición kahuna.

La llamada “oración de la muerte” de los kahunas en Hawaii y el resto de la Polinesia forma parte de la cultura y tiene una función muy particular. El conocimiento de esta práctica en occidente, se debe a las investigaciones a principios del siglo XX, que el psicólogo Max Freedom Long, hizo conocer mediante su libro: “The Secret Science Behind Miracles: Unveiling the Huna tradition of the Ancient Polynesians” (Para consulta utilicé la edición número 17 de l988, De Vorss & Company, Marina del Rey, CA.)  Uno de los aspectos más interesantes de esta cultura es considerar que cada individuo posee dos almas y no una.  Freedom Long comenta como los primeros religiosos europeos —llegados a la Polinesia— calificaron a esta creencia de los nativos, de ignorante herejía. Pero la psicología, que trata de entender sin discriminar, utiliza un lenguaje distinto para comprender y decir lo mismo: los individuos poseen dos estados mentales: un estado subconsciente y otro estado consciente. 
En esta oración se moviliza la fuerza vital y el procedimiento puede ser muy complejo. Pues el Kahuna (una especie de Chaman), para poder realizar esta oración debe de haber recibido la instrucción y todo el conocimiento de un antepasado Kahuna. Con esto se evita y elimina a personas no preparadas, para utilizar este procedimiento. La parte o espíritu subconsciente es llamada unihipili y el espíritu consciente es llamado uhane. Una característica es que ambos espíritus tienen sus habilidades mentales particulares. La parte subconsciente o unihipili, con capacidad de memoria puede recordar, pero con capacidad muy limitada de pensar. En cambio el alma uhane, puede pensar pero no puede recordar ciertas ideas, después de haberlas utilizado desaparecen de su foco de atención. Por ello las “dos almas” dependen una de la otra.
Veamos cómo funciona. Aquí reproduzco lo que dice Freedom Long: “
El subconsciente acepta y reacciona a la sugestión hipnótica — o tratamiento mesmérico—. El espíritu consciente no puede ser hipnotizado. Bajo la influencia de la sugestión, el subconsciente, siendo ilógico en gran medida, aceptará y reaccionará incluso a las más absurdas sugestiones. En las actuaciones teatrales basadas en demostraciones hipnóticas, a las personas se les puede hacer creer los hechos más absurdos acerca de ellas mismas, y eso divierte a la audiencia (82). 
Lo que intenta hacer el Kahuna es ordenar a uno, o varios espíritus, a introducirse en el cuerpo de la víctima para quien se  realiza la “oración de la muerte”.  Lo que hacen estos espíritus, una vez introducidos en el cuerpo ajeno es tomar la fuerza vital. Esto es lo que sigue.
Cuando las fuerzas vitales de la víctima son extraídas de los pies, una especie de adormecimiento se apodera de ellos. Ese adormecimiento crece gradualmente en un período de tres días para llegar a las rodillas, y finalmente al plexo solar o al corazón, momento en que la víctima muere (86).
Esto que parece increíble, Max Freedom Long detalla que durante varios años  que estuvo en Honolulu, lo verificó con médicos del Queen’s Hospital. No pasaba un año sin que por lo menos un desafortunado muriera por la oración de la muerte.  Pese a todos los esfuerzos realizados por los médicos, quienes podían reconocer los síntomas pero no la cura. La sugestión hipnótica era muy potente. 

¿Cómo es que operaba la sugestión? Pues a través de la culpa de la víctima. Nunca se utilizaba la oración de muerte, sea en forma directa o por pedido de una tercera persona, para atacar a alguien inocente, pues podía tener consecuencias catastróficas para quien lo intentara. Veamos:
La muerte de una persona mediante la magia pensada por los kahunas dependía de si la víctima tuviera o no un profundo sentido de culpa, provocado por los daños realizados a otros. Tal sentido de culpa (o complejo) hacía el ataque a un unihipili o espíritu subconsciente exitoso (96/97).

Debemos aclarar que los kahunas también eran sanadores, y utilizaban el mismo conocimiento sobre los dos espíritus humanos mencionados y un tercero o súper espíritu, que ayudaba a los otros dos. Digamos que la fuerza vital poseía tres niveles: mana, o de bajo voltaje, utilizada para el espíritu subconsciente; la mana-mana utilizada para el espíritu consciente, como “voluntad” o fuerza hipnótica. Y finalmente la mana-loa o de alto voltaje o energía fortísima, que era utilizada solamente por espíritus súper-conscientes, asociado a los otros dos.  Investigaciones actuales, con sensores colocados sobre la cabeza, reconocen la fuerza de impulsos eléctricos del cerebro. Freedom Long llama a la tercera fuerza, la súper poderosa, como una fuerza que actúa como un ángel de la guardia.
De los casos mencionados en el texto de Freedom Long, queda claro que las víctimas eran y admitían su culpabilidad. El gran secreto de los kahunas era su conocimiento de la culpa. La salvación era posible si, inmediatamente, dejaban de cometer su maldad y  en caso de ser extranjeros (si habían abusado de una joven o cometido un robo) se iban de las islas.
El médico e investigador Larry Dossey (Healing Words: The power of prayer and the practice of medicine, Harper San Francisco,  p. 153 / 4) sostiene que los kahunas son los “Guardadores del secreto” y,  la oración de la muerte tenía una función redentora de gran valor social. Considera a los kahunas psicólogos pre-científicos. 
                              
                         Reproduce a Freedom Long:
Los Kahunas enseñaban… a la gente vivir sin dañar a otros. Aquellos que voluntariamente dañaban a otros eran considerados merecedores de la muerte, y frecuentemente castigados con la oración de la muerte. Fue el medio a través del cual se desarrolló en la Polinesia la gente más amigable de todo el mundo. Todos los primeros exploradores se maravillaban ante esta cualidad y la mencionaban en todos sus escritos sin excepción (154). 


Como vemos la llamada oración de la muerte fue parte del desarrollo de sociedades isleñas en el Pacífico, para controlar y en casos extremos eliminar las personas que cometían  malas acciones, o sea era parte del sistema de justicia natural. Todo sistema viviente se defiende de elementos agresivos y trata de eliminarlos. Mientras que con el Ho’oponopono  era el mecanismo para producir una constante armonización y, con ello, suavizaban las relaciones humanas y animales en esas comunidades, con la oración de la muerte expulsaban del cuerpo social los elementos dañinos no dispuestos a salvarse. El procedimiento no era agresivo pues mediante una parálisis progresiva producían la muerte del individuo.
Esto puede parecer extraño para la cultura occidental, pero era positivo para la comunidad en conjunto, pues la mantenía saludable.


Los admiradores de los kahunas llegan a sostener que el conocimiento profundo de su sistema podría cambiar al mundo.
 Mantener un contexto espiritual saludable, moral y éticamente responsable produjo una civilización que, los que han visitado las islas consideran que es lo más próximo al cielo o al paraíso en la tierra.

©2015 Pietro Grieco

8 comentarios:

  1. I'd love to hear Pietro speak if he has a group he addresses?

    SL

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  2. That is a very interesting piece, I learned some new concepts. Was Pietro recently in the South Pacific? I went to Hawaii with my daughter last month and saw some of the history there, which was derived from Polynesian culture. In Hawaii there was a place of refuge where a wrongdoer could be safe if he/she reached the place without being caught, and the priest would come and absolve the wrongdoer so he or she could return to the village.
    Hugs,
    Dawn

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    Respuestas
    1. such a good story! Thank you Dawn
      Bianca

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  3. Muy Interesante Pietro, siempre es comfortante saber algo mas sobre la redencion
    Muchas Gracias
    Bianca

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  4. This was interesting to read and the pictures were lovely. Thank you!

    Love and blessings!

    Lucy

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  5. Me encantó la presentación del blog de Pedro...el fondo celeste, las fotos.
    visualmente muy atractivo,
    Felicitaciones!
    Besos
    Cris, Bs As

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  6. Beautiful! Thank you for sharing
    Jan

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  7. La función redentora de la Oración de la Muerte, me conmovió y me maravilló, lo sentí con la pureza de los cuentos de hadas.
    Gracias Pedro por compartir tus conocimientos con sabiduría.

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